Procedemos al estado de aletargamiento mientras seleccionamos frecuencias con una recopilación de recuerdos que incluye canciones inmersas en algunas de las últimas publicaciones de este espacio.
Dejamos también una nueva sesión grabada en el Lonely Hearts Club, solicitada para la ocasión por algunos buenos amigos de este lugar y titulada "El letargo energético", ideal para tiempos sabáticos, de modorra o de somnolencia, así como fortalecedora para períodos de indignación, irritación y cabreo. Descargable por el que desee disfrutarla pinchando AQUÍ o en la otra opción habilitada sobre la foto de la portada que aparece a continuación. Agradecimientos a los que con su apoyo han estado ahí. Salud, buen rollo, y que la buena música nos alimente el alma.
1. Intro - 2001 Odisea en el espacio 2. Mink Deville - Maybe tomorrow 3. The Records - Teenarama4. Flamin Groovies - The girl can't help it 5. Scientists - Frantic romantic 6. The Cramps - Human fly 7. EvilMrSod & Dallas Kincaid - Damaged 9. The Greenberry Woods - Trampolene 10. Cotton Mather - She's only cool 11. The Chameleons - Up the down escalator 12. R.E.M. - Bad day 13. Immaculate Fools - Pretty prize now 14. Chuck Prophet - Play that song again 15. Joey Ramone - I got knocked down (but i'll get up) 16. Deer Tick - Let's all go to the bar 17. Ramones - Let's dance 18. The Cynics - Girl you're on my mind 19. The City Lights - What you gonna do? 20. Los News - Magnum 44 21. The Pretty Things - Beat goes on
Si hay alguien que a través de toda su trayectoria discográfica podría presumir en la historia del rock de haber puesto granitos de arena en hacer un mundo mejor y una vida más amena y divertida para los suficientes, ese es Jeffry Ross Hyman, alias JOEY RAMONE, o tito Joey en los círculos punkrockeros ramonianos, uno de los más grandes (por altura y por méritos).
Y curiosamente sin embargo, de poca repercursión y de amplio desconocimiento fue su trabajo póstumo en solitario. Hablamos de “Don’t worry about me”, un disco donde demostró que él era la verdadera esencia y el alma de los Ramones, donde reinventó con acierto por enésima vez ese exclusivo sonido punk-surfero con aromas sesenteros.
Aunque parezca lo contrario no me considero mitómano más allá de los legados pero hay detalles personales que realmente creo que merecen ser destacados de algunos artistas. Me remito a los hechos y en este caso pienso que hay que tener muchos huevos para saber que vas a palmar próximamente por un cáncer linfático y te pongas a grabar una versión en clave punk-rocker del “What a wonderful world” de Louis Armstrong, sin ese poso melancólico de la original, convirtiéndolo en un himno vital de optimismo y positividad donde los haya.
Pero en “Don’t worry about me” hay mucho más (no recuerdo dónde diablos leí hace tiempo que este disco era mediocre, es increíble pero la viña del señor es amplia y variada, y para gustos colores). En él resplandece un puñado de melodías adictivas para eternos adolescentes, como “Stop thinking in about it”, “Mr. Punchy” (jamás estuvo el más grande de los Ramones tan cerca de The Who), “Maria Bartiromo” (mi preferida, auténtica excentricidad dedicada a una distinguida de Wall Street que asesoraba en Bolsa y quizás atendiera también en otros menesteres a tito Joey) o “Spirit in my house”.
Después mantiene el gas y la energía pero quizás el disco pierde unas gotas de frescura en "Venting (It’s a diferente World today)", “Like a drug i never did before" y “Searching for something”, gotas que recupera sobradamente con “I got knocked down (bull i’ll get up)", un tema adictivo para canturrear en la ducha o en cualquier situación que se tercie, de los que se han de escuchar con considerable volumen aunque jodan al vecino, y de los que es probable que acaben siendo aceptados y tarareados por cualquier buena madre que comprenda las necesidades de sus hijos.
A continuación, mención expresa para “1969”, eficaz y estupenda versión con la que homenajeaba ese imprescindible obús de los Stooges de Iggy Pop, la fundamental banda de Detroit que tanto influiría también en su sonido a lo largo de su carrera. Finalmente, el temazo que daba título al disco, donde volvía a dar rienda suelta a la esperanza y al optimismo.
En definitiva, un disco de un soñador y de un amante de la música popular, un disco para valorar como realmente se merece el bien más preciado: la vida. Se dice pronto, y se agradece.
Entre tanta basura televisiva hay excepciones que confirman la regla. Durante el verano todo se relaja, lo saben muy bien nuestros dirigentes. Pero no por ello algunos olvidaremos todo antes de que llegue un presumible duro Septiembre.
Y para coger fuerzas y posiciones se recomienda que quien no lo haya hecho visualice a la sombra de una sombrilla o tumbados en una hamaca el recomendable último programa de la pasada temporada de La Sexta Columna que se emitió el pasado día 29 de junio en el que se analizó como España ha pasado de ser una economía en apogeo a estar rescatada, de cómo se ha producido el mayor recorte de derechos de la democracia y el papel de la burbuja inmobiliaria en esta situación. Entre tanta mierda diaria que nos invade, gocemos pues durante 46 minutejos de este gran programa de investigación.
Aquel día fue como el famoso dicho de “mi gozo en un pozo”.
Cuando entre el 2003 y 2004 escuché por primera vez “Bad day” sufrí una especie
de convulsión catatónica repleta de armonía interna. El tema de marras tenía
totalmente el sabor a las viejas glorias ochenteras de la popular banda de
Athens que tanto me habían congratulado, y pensé que los R.E.M.reorientaban
muy positivamente su carrera.
Nada más lejos de la realidad. Después de agenciarme el
single, me enteré de que se trataba del inédito incluido en su enésimo
recopilatorio titulado “The best of R.E.M. 1988-2003”. Era como el cebo del disco para
los fans de la banda al tratarse de una canción perteneciente a los tiempos del
“Lifes rich pageant” del 86 (por cierto, mi álbum preferido de este grupo y que
reivindico a la mínima oportunidad). Es de destacar también la cara b del single, que incluía “Favorite writer”, una interesante versión de una desconocida e interesante banda llamada Magnapop.
Sea como fuere, “Bad day” era, es y será un temazo como la copa de
un pino, y a título personal lo incluiría con toda seguridad entre las mejores
canciones de los R.E.M. Para colmo es además un tema de una vigencia absoluta,
con su crítica feroz en forma de parodia hacia los medios de comunicación.
Cada vez que suena “Bad day” es un buen día porque al menos estamos poniendo un granito de arena contra la abundante basura televisiva que día tras día tenemos que soportar.
Que se cruzara la divina providencia en mi camino fue cuestión de fe. De fe y, por qué no también, de tesón. Tanto que la había buscado y apareció cuando menos la esperaba, dispuesta a socorrerme.
Y vi la luz cuando momentos antes solo veía la iluminación que producían los dos faros del vehículo que nos alumbraban por la autopista en aquella madrugada. Fue el instante en que otra vez más el Capitán Galletero, también conocido como El Infractor, se erigía como una especie de mesías que me enseñaba la senda adecuada. Previamente le dije: “yeh nano, déjate ya de tanta baladita folk que me estoy sobando”. Y él me contestó: “Hermano ¿quieres rock? Pues vas a tener algo que no olvidarás”. De ello ya han pasado un buen puñado de meses y “Divine providence” de los DEER TICK se ha consolidado como el disco que más adicción me ha generado en los últimos años. Sí, tal cual, así de rarito es uno, ya no puedo vivir sin esta “divina providencia”.
Aunque claro, si me paro a pensar detenidamente no es tan extraño ese enganche ya que este trabajo contiene todos los ingredientes para provocarme una sobredosis auditiva de la que podrían dar fe algunos íntimos. Qué pesado soy cuando me gusta algo mucho.
Publicado a finales del 2011 por una compañía independiente americana de poca monta, es reeditado por otra británica indie (aunque su propuesta se encuentra lejana de lo que habitualmente se conoce en los últimos tiempos con ese término) en este 2012.
Sus tres primeros cortes son un auténtico desmadre o “despelote a la americana” aunque el disco en líneas generales está perfectamente encadenado y guarda bastante homogeneidad. Es de destacar que la producción aparenta brillar por su ausencia. Incluso la portada que recuerda más a la de algún film tipo "El gran Lebowsky" no parece que tenga mucho que ver con la fulgurante exhibición inicial y mucho menos con la parte final más acústica.
Vamos pues con el contenido. El primer chispazo (“The bump”) es una demoníaca y peligrosa composición borrachuza repleta de pasión que a buen seguro resultaría placentera para Tyla y sus Perros del Amor. Además transmite un gran efecto de relajación y bienestar emocional cuando los silbidos hacen acto de presencia.
Después, el espíritu de Juanito el Atronador comienza a hacer estragos y la palabra amor se convierte en un divertido protagonista (“Funny word”). A follar que el món s’acaba!!!
La situación adquiere tintes de putiferio, la diversión continúa y todo Dios se dirige a la barra del bar ("Let's all go to the bar"). Entonces es cuando se fuma, se bebe, se mea y si es preciso se vomita. No importa lo que diga papá, todo es juerga, jamás estuvieron tan cerca los Ramones de los Sex Pistols y su ‘timo del rock ‘n’ roll’.
No sé si debido a la resaca de tanta bulla y jarana pero de repente sorprende gratamente “Clownin around”, elegante y tortuosa composición que liga perfectamente con el sonido derivado de las raíces americanas del folk, del blues y del country.
Y llegamos al momento clave en el que cada vez que la escucho se me dibuja una amplia sonrisa en el rostro y los ojos acaban haciéndome chiribitas. Es “Main street” donde queda patente el alma de los hermanos Reid con su inolvidable cadena de Jesus y María. Temazo de fuegos artificiales muy recomendable para las noches de insomnio.
De nuevo otro gesto de distinción marca de la casa cuando suena “Chevy express”, conmovedora balada con cierto sabor a tugurio de alcohol y drogas.
Damos un nuevo giro y dudo si “Something to brag about” encajaría mejor de referencia con los Ramones o con Chuck Berry. Es arrogante, es rocanrolera, contiene lo que se tiene que contener, ideal para emborracharse y para practicar sexo hasta reventar.
Es el turno del ramalazo powerpopero del disco (“Walkin’ out the door”). Integridad y actitud que se desborda hasta límites insospechados. Se dice pronto pero esto a mí me parece el “Shake some action” del siglo XXI, para quitarse la ropa y dejar toda el lastre detrás.
Llegamos a “Make believe” y parece que el aliento sudoroso del espectro de Stiv Bators con sus Señores de la Nueva Iglesia se haya apoderado de John McCauley. Hay tanto amor, hay tanto cariño.
Las apariencias engañan, nada está tan lejos de la realidad como se pueda creer. “Now it’s your turn” es una balada de corte rollingstoniano, una especie de “Wild horses”. Es reflexiva, es intensa, es apasionada, es preciosa.
Y otra balada profunda, “Electric”, para no dejar de jadear. Que no decaiga, ahí va “Miss K”, otra maravilla que recuerda el alternativo nuevo rock americano de los ochenta y principios de los noventa, para jóvenes valientes que se abrazan, que se emborrachan y que se comen a besos.
Cuando todo parece haber finalizado llega la excentricidad al cabo de unos treinta y tres minutos. Quedaba “Mr.Cigarrete”, como un buen cigarrillo de colofón final, con toda la nicotina, con todo el alquitrán, pedazo de versión con la que sorprenden de Paul Westerberg, el que fuera líder de los Replacements.
Resumiendo, se trata de uno de los discos más desinhibidos que he escuchado en mucho tiempo, suenan a gamberros con un extraordinario derroche de frescura, vitalidad y actitud punk tabernera. A pesar de su tremenda inmediatez (este disco es de los que entran a la primera), mantiene las mejores sensaciones en posteriores audiciones. Rememora con elegancia el viejo lema de sexo, alcohol, drogas y rock&roll y es capaz de cortejar a los Ramones o a los Sex Pistols pero también a clásicos de la talla de Chuck Berry, Jerry Lee Lewis o los Rolling Stones, así como a bandas fundamentales pero menos reconocidas como los Stooges, los Heartbreakers de Johnny Thunders, los Dogs d’Amour, los Flamin Groovies, los Lords of The New Church, los Pogues, los Jesus and Mary Chain, los Replacements, e incluso dentro un exquisito country alternativo a los Long Ryders o a Uncle Tupelo. ¿Qué más se puede pedir con todas esas referencias?
Dicen que la crítica especializada no ha puesto este disco en su sitio merecido. Otro truñito más en su palmarés. Menos mal que a algunos nos queda el especializado explorador, el Maestro Galletero, eternamente agradecido por este descubrimiento, y si alguien encuentra algún garito donde suene “Let's all go to the bar”, por favor, que avise de su ubicación.
Nada tiene que ver el presente con el fútbol aunque lo aparente dados los últimos acontecimientos deportivos. Ya está danzando "Spaghetti", el nuevo single de los richmaníacos WAVE PICTURES dedicado a esa sabrosa pasta italiana que se cocina hirviéndola en agua salada y que se sirve con salsa de tomate o con queso rayado espolvoreado. Lo tengo claro, es para el que suscribe la canción del verano del 2012, no me cabe la menor duda. Por cierto, al loro con el tema inédito que acompañan estos cracks en el single, nada menos y nada más que una versión del "I love you" que apareció en el primer álbum homónimo de Lou Reed en solitario.
No sé si es gula pero cuando veo el divertidísimo video de "Spaghetti" me zamparía otro plato hasta empacharme de Wave Pictures mientras canturreo "...wild hair tumbling from the center of your skull, like spaghetti, i knew then that you’d never forget me, i knew then that you’d never forget me..."
Se me antoja difícil explicar con palabras escritas lo que aconteció el pasado sábado día 30 de junio en la sala Wah Wah de Valencia. Por allí se dejaron ver amigos de este espacio como Juanvi, Viçent La Massa, Pupilo Dilatado, Sisco el Pirata,...y algunas bellezas benditas acompañantes con las que disfrutamos como cosacos de un espectáculo rockero de alta suciedad.
Tras unos excelentes Babylon Rockets, allá fueron Uzzhuaïa con toda la artillería pesada. Me reafirmo nuevamente por enésima vez, dudo que haya una banda nacional con tanto poderío en sus apabullantes e inolvidables directos.
Para una crónica más completa de este evento, la del Pupilo pinchando en este enlace aquí.
Sin nada más, dejamos sonando la primera de las cuatro partes en que se repartió la grabación fílmica del legendario concierto de Uzzhuaïa que algunos tuvimos la suerte de disfrutar el 26 de Noviembre de 2010 en la sala Durango Club de Meliana (Valencia). Una apuesta segura por el rock 'n' roll. Venciendo y convenciendo.
Para los que sentimos la pasión por los deportes debido a razones genéticas, a alguna gracia divina o por otros motivos, es un auténtico placer cuando ganan los colores que elegimos con libertad.
Personalmente me importa un bledo que se catalogue peyorativamente como pan y circo el mundo del fútbol a pesar de la que está cayendo ahora en España. Prefiero separar ciertos aspectos y en estos momentos me siento mejor representado por ciertos deportistas que por la mayoría de nuestros decadentes y patéticos políticos. Bendito circo pues, y bendito opio para el pueblo por el que menos mal que todavía podemos disfrutar de conciertos de rock, de partidos de fútbol, de tenis, de películas de cine y de un sinfín de actividades circenses que nos hacen llevar la vida un poco mejor.
Me alegra mucho que al menos hoy haya mucha gente feliz. Y para los que sabemos lo que significa competir en los deportes me congratula particularmente por un tipo como D.Vicente Del Bosque(por cierto, no soy madridista pero tampoco antimadridista, no concibo los ‘antis’ dentro o hacia el deporte), ejemplo de virtudes, valores y principios que desgraciadamente muchos se han perdido dentro del mundo del balompié. Con un par, Don Vicente, con un par de pelotas, como en la foto.
Existió en otros tiempos el Brasil de Pelé, la Alemania de Beckenbauer, la Holanda de Cruyff, la Argentina de Maradona, la Francia de Zidane y le pese a quien le pese la mejor, la España de DEL BOSQUE. Así es la vida, hoy España es roja, hoy España a los pies de Del Bosque. Gooooooooooooooooool!!!!!!!!!!
Con todos los respetos para los contrincantes que no consiguen la victoria, hoy suenan por aquí Los Nikis con “El Imperio contraataca”, más que nada para que no falte el buen rollo. Hoy es un gran día para mezclar churras con merinas. Y mañana, otro día será.