
La Europa apoltronada y consumista, la misma que tiene períodos de crisis, parece que muchas veces mira a los llamados países exóticos asiáticos con indiferencia e incluso con cierto desinterés, cual si vivieran en otro lugar distinto a la Tierra, como si sus habitantes no estuvieran a la altura de las circunstancias.
Las actuales Tailandia, Camboya y Laos formaban el antiguo Reino de Siam, una tierra maravillosa. Allí, cuánto más altas son las temperaturas, más fuertes son unas precipitaciones que, desgraciadamente, casi todos los años se convierten en inundaciones y en avalanchas de unas tierras que se calientan y se enfrían más rápido que el agua, y donde el monzón se libera y juega el papel que la naturaleza le encomendó. Pero ojo, cuando llegue el momento, que nadie lo dude, hasta la luna tendrá allí tantos colores como el arco iris.
Con un halo misterioso y fascinante, entre espesas junglas, pantanos, árboles tropicales, elefantes, rinocerontes, tigres, serpientes y gatos siameses, en la zona del Siam conviven los extremos, de lo más ordinario y vulgar a lo más entretenido y ameno, a caballo entre influencias tradicionales de China y de la India. Justo como la canción de los Pogues, esa maravilla que titularon “Summer in Siam”, donde el olor a taberna anda mezclado con el sabor de delicias orientales.
Incluida en el álbum “Hell’s ditch” que THE POGUES publicó en 1990 y donde ya aparece la mano de Joe Strummer en la producción, fue una de las últimas canciones de ese revolucionario de dentadura podrida llamado Shane McGowan al frente de su primera etapa en este legendario grupo que como pocos supo combinar la música celta, el punk, el folk y el pop. Ah, al loro con la inédita “Bastard landlord” en la cara b de este single, temazo oculto desconocidísimo. Pero lo más importante de todo, y es que los suficientes nunca olvidaremos aquel verano en Siam y alrededores.
Las actuales Tailandia, Camboya y Laos formaban el antiguo Reino de Siam, una tierra maravillosa. Allí, cuánto más altas son las temperaturas, más fuertes son unas precipitaciones que, desgraciadamente, casi todos los años se convierten en inundaciones y en avalanchas de unas tierras que se calientan y se enfrían más rápido que el agua, y donde el monzón se libera y juega el papel que la naturaleza le encomendó. Pero ojo, cuando llegue el momento, que nadie lo dude, hasta la luna tendrá allí tantos colores como el arco iris.
Con un halo misterioso y fascinante, entre espesas junglas, pantanos, árboles tropicales, elefantes, rinocerontes, tigres, serpientes y gatos siameses, en la zona del Siam conviven los extremos, de lo más ordinario y vulgar a lo más entretenido y ameno, a caballo entre influencias tradicionales de China y de la India. Justo como la canción de los Pogues, esa maravilla que titularon “Summer in Siam”, donde el olor a taberna anda mezclado con el sabor de delicias orientales.
Incluida en el álbum “Hell’s ditch” que THE POGUES publicó en 1990 y donde ya aparece la mano de Joe Strummer en la producción, fue una de las últimas canciones de ese revolucionario de dentadura podrida llamado Shane McGowan al frente de su primera etapa en este legendario grupo que como pocos supo combinar la música celta, el punk, el folk y el pop. Ah, al loro con la inédita “Bastard landlord” en la cara b de este single, temazo oculto desconocidísimo. Pero lo más importante de todo, y es que los suficientes nunca olvidaremos aquel verano en Siam y alrededores.










































