Abrimos una nueva sección en este espacio para hablar oscasionalmente sobre libros que podrían resultar beneficiosos para la regeneración neuronal y espiritual, y delegando para ello en la colaboración de my little shiki. Así pues, el siguiente texto ha sido remitido para su publicación aquí por India, nuestra apreciadísima y achuchable amiga y comentarista.
Título: Trilogía de Auschwitz ( Si esto es un hombre, La tregua, Los hundidos y los salvados) Autor: Primo Levi ( Turín, 1919-1987)
"Tuve la suerte de no ser deportado a Auschwitz hasta 1944, y después de que el gobierno alemán hubiera decidido, a causa de la escasez creciente de mano de obra, prolongar la media de vida de los prisioneros que iba a eliminar concediéndoles mejoras notables en el tenor de vida y suspendiendo temporalmente las matanzas dejadas a merced de particulares." Así te da la bienvenida a sus páginas "Si esto es un hombre", primero de los tres libros que componen esta obra biográfica del autor. Así, con la claridad tan sincera que ni siquiera sabes si te daña, con la sinceridad tan clara que no sabes ni reaccionar... Lees "suerte", "deportado", "prolongar la media de vida", "eliminar", "suspendiendo temporalmente las matanzas"... todo en un sólo párrafo de seis líneas, y lejos de pensar en pedir un poco más de calma, que esto acaba de empezar, te metes de cabeza en su psique... y lejos de apartar la mirada, sientes que debes prestar más atención a sus letras... y lejos de parapetarte en tu realidad, te sumerges y pides ser capaz de empatizar con su historia como nunca antes lo hayas logrado con otras.
Nos dice un poco más adelante "No lo he escrito con la intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana"... nadie como él para resumir una sensación que transmite en cada frase... La no pretensión de acusar ( se acusan solos ) y la serenidad de todo el relato... Serenidad que es, a su vez, la parte dislocante, lo que distorsiona muchas veces los sentimientos que te asaltan mientras prosigues con la lectura. La narración de hechos tan crueles física como psicológicamente, desde una perspectiva calma y sin aspavientos.
Que es un libro que te coge, te anuda, te descuartiza, te desmonta, te mezcla las entrañas, te las escupe a la cara... no cabe duda. Que es un libro que lo hace de manera que el dolor duele, pero necesitas que así sea para no sentirte uno de aquellos maltratadores, asesinos,... también.
Es un escrito que te regala la posibilidad de meditar sobre uno mismo, sobre los demás, sobre la Historia vista como datos pasados y como lo sociológico que tiene ese pasado unido al presente y al futuro.
Primo Levi escribió "Si esto es un hombre" entre diciembre de 1945 y Enero de 1947. "La tregua", segundo libro de Trilogía, se publicó en 1962. Y "Los salvados y los hundidos", libro que la culmina, la escribió en 1986, un año antes de su muerte.
Y yo, desde esta ventanita, me atrevo a recomendar que la conozcáis... que me perdonéis a mí y le agradezcáis a su autor el sufrimiento de leerla, y aplaudáis cómo de bueno hay que ser, para relatar daño y sentir que es necesario que tú lo experimentes con él.
No os he copiado demasiado, y lo hecho es sólo del principio, para no destrozaros el libro e intentar generaros curiosidad. Creedme que, aunque pensemos que el tema está manido, sorprende, y existe la posibilidad de adquirir los tres libros juntos, en un solo volumen, o por separado. Os dejo con ...
Si esto es un hombre
Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,La comida caliente y los rostros amigos:
Considerad si es un hombreQuien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecilloQuien muere por un sí o por un no.Considerad si es mujer
Quien no tiene cabellos ni nombreNi fuerzas para recordarloVacía la mirada y frío el regazoComo una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:Os encomiendo estas palabras.Grabadlas en vuestros corazonesAl estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.