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| 1. I don't wanna be free 2. Come with me 3. Baby 4. Teenage letter 5. Take a heart 6. We should get along fine 7. You've got what i want 8. No, no, no, no 9. Let me live live 10. Don't sing no sad songs for me 11. Let me in 12. How love used to be 13. Pink purple yellow red 14. My gal |
Sigo pensando con el transcurso de la vida que el garage aporta equilibrio en las entrañas del rock&roll. Si además utilizamos la vertiente sesentera entonces actúa como los comprimidos de Memorex, convirtiéndose en un reconstituyente físico y psíquico, ayudando a corregir el agotamiento y la disminución de vitalidad, aumentando el rendimiento y la actividad cotidiana. Además, ayuda a estimular la memoria y la capacidad de concentración, y disminuye o elimina las perturbaciones provocadas por el estrés de la vida diaria. A las pruebas de THE SORROWS me remito. Este disco "Take a heart" junto al homónimo de mis apreciadísimos The Remains siempre formaron mi dueto más querido de joyas ocultas del garage sixtie (excluimos a los Sonics porque ahí ya hablamos de palabras mayores). Fue el único álbum de estos señores procedentes de Coventry en el centro de Gran Bretaña, un disco que supura acción por los cuatro costados. ¿Quién dijo que en los parkings del Reino Unido todo era beat y rhythm&blues, y que el garage de calidad era cosa exclusivamente de los americanos?
Cierto es que los Sorrows guardaban similitudes lógicas con los primeros Rollings Stones o con los Them de Van Morrison, pero Don Fardon y su banda aportaban unos grados de furia, suciedad, energía y contundencia juvenil más cercana a los Yardbirds. Temas como "I don't wanna be free", "Baby", "Take a heart", "Teenage letter" (mi preferida), "You've got what i want", "No, no, no", "Let the love live", "Let me in", o la balada "How love used to be", deberían formar parte de lo mejor del cancionero británico sixtie a pesar de las reticencias habituales hacia el garage. Por cierto, algunos de estos temas se publicaron en alemán e italiano y, si no me equivoco, ni los singles ni el álbum que nos ocupa de THE SORROWS vieron la luz en los garages, parkings, tiendas o similares de aquellos Estados Unidos de América donde la British Invasion acabaría haciendo estragos.







































































