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domingo 30 de enero de 2011

3 AÑOS = 3 REGALOS WOODYJAGGERIANOS

Pues ya que este espacio cumple tres años, queremos celebrarlo en esta ocasión con tres regalos para nuestros amigos, lectores y comentaristas. Tres sesiones grabadas en el Club Social de los Corazones Solitarios, las cuales contienen una pista para cada sesión con material musical que ha pasado por este lugar. Si pinchas AQUÍ tendrás acceso al Vol.1, muy recomendable para acompañar en casos de estrés vial. Si pinchas AQUÍ tendrás acceso al Vol.2, muy recomendable para acompañar durante las noches de insomnio, y si pinchas AQUÍ tendrás acceso al Vol.3, muy recomendable para acompañar en los días de resaca. Otra opción habilitada es también pinchar en cada una de las portadas que a continuación aparecen. Abrazos múltiples entre el espacio y el tiempo, y que las disfruten los que puedan y quieran mientras nos tomamos un descansillo para solucionar ciertos asuntos.


VOLUMEN 1 incluye temas de:
La Resistencia - Violent Femmes - Gomez - Cracker - The Smiths -
Franky Franky y el Ritmo Provisional - Stray Cats - Parálisis
Permanente - Lou Reed - Nick Cave & The Bad Seeds - The Dream
Syndicate - The Creeps - The Chameleons - The Jesus & Mary Chain -
Hoodoo Gurus - Los Bichos - AC/DC - Georgia Satellites

VOLUMEN 2 incluye temas de:
The Cramps - Gabinete Caligari - Una Sonrisa Terrible - Los Pájaros -
The Byrds - The Sun & The Moon - Rare Earth - The Smithereens -
The Feelies - The Waterboys - The Godfathers - The Cure - Camper
Van Beethoven - Pixies - Ocean Colour Scene - The Stone Roses -
Jets Overhead - The Dogs D'Amour - Quireboys

VOLUMEN 3 incluye temas de:
Delaney & Boney - Jimi Hendrix - Alex Chilton - Dubrovniks
The Decemberists - The Posies - The Larks - Teenage Fanclub -
Sex Pistols - The Saints - Them - The Kinks - The Wedding Present
R.E.M. - Jose Ignacio Lapido - Doctor Divago - Bettie Serveert
You Am I - Imelda May - Mermelada - Mink DeVille - Paul Weller

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jueves 27 de enero de 2011

THE VELVET UNDERGROUND - (1966) All tomorrow's parties (single)




1. All tomorrow's parties
2. I'll be your mirror


Lou Reed (vocals, guitar, piano), John Cale (viola, bass, organ, vocals), Sterling Morrison (guitar, bass, vocals), Maureen Tucker (percussion, drums, vocals), Nico (vocals)






Advertencia: el contenido de este texto e incluso la música que acompaña esta publicación puede herir ciertas sensibilidades.

"Erase una vez la historia de una chica que le gustaba comprarse ropa con su mamá. Las dos se miraban en el espejo y se piropeaban mutuamente sobre lo guapas que estaban. Eran coquetas, se querían mucho y eran muy felices. Un día murió su mamá. Transcurrido un tiempo su papá se casó con una señora viuda que tenía dos hijos. Mientras su papá trabajaba y trabajaba y no dejaba de trabajar, la madrastra le ordenaba a aquella chica que se vistiera con los peores andrajos para limpiar. Cuando llegaba a la habitación de sus hermanastros, éstos aprovechaban cualquier oportunidad para abusar sexualmente de ella. Y después se burlaban, se reían y la llamaban despectivamente Cenicienta, como la del cuento de los Hermanos Grimm. Después de cada “jolgorio”, ella se miraba en el espejo y no podía disimular su tristeza, aferrándose detrás de las puertas a su viejo osito de peluche y esperando que algún día llegara un hada o un príncipe. Pero nunca llegaron porque muchas veces en la vida no hay finales felices."

Algo así podría ocultarse en el trasfondo de “All tomorrow’s parties”, una de las más grandes canciones de la historia del rock aunque supongo que eso es como todo y puede que todavía haya alguien capaz de dudarlo. En ella se describen los excesos desde posturas extremas, en las que no existe la piedad, en las que no hay salvación ni posible liberación. Como si comenzara una procesión en una especie de rito lisérgico, la voz de Nico se convierte en la perfecta acompañante de Moe Tucker que golpea sin misericordia un ritmo uniformemente tribal estimulado por el piano de John Cale y la guitarra de Lou Reed que durante seis minutos de afligida belleza circulan en forma de experiencias extrasensoriales. La influencia de “All tomorrow’s parties” es tan grande que goza de multitud de versiones de todos los colores y especies, destacando las de Japan, Nick Cave, Buffalo Tom, Bryan Ferry, Siouxsie and the Banshees, Icehouse, Simple Minds, etc.

En la otra cara, “I’ll be your mirror”, otra pieza de oscura sensibilidad desbordada y en la que nuevamente la voz de Nico adquiere un papel estelar. Muy recomendable de escuchar al atardecer.

Con este primer single empezó la leyenda de la VELVET UNDERGROUND antes de que ambos temas se incluyeran en el mítico “banana álbum” de 1967, convirtiéndose en dos de los once pilares fundamentales de esa magna obra que el fuego, la lluvia y el viento transportaría a través de la historia inseminando a futuras generaciones para asentar la evolución de la música popular. Algo había cambiado, el color negro comenzaba a adquirir importancia real y no todo era aquella chica, aquel amor, aquel desamor, aquella bonita fiesta o la vida en color rosa. En la pared de un callejón cochambroso de algún lugar del planeta Tierra alguien escribió en 1966 una frase en mayúsculas y en negrita que rezaba lo siguiente: VELVET UNDERGROUND FOREVER!!!

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martes 25 de enero de 2011

BUZZCOCKS - (1979) Everybody's Happy Nowadays (single)



1. Everybody's Happy Nowadays
2. Why Can't I Touch It?


Pete Shelley (vocalista y guitarras)
Steve Diggle (bajo, guitarra)
John Maher (bateria)
Steve Garvey (bajo)


Transcurre el tiempo y hay música que siempre está ahí, en los buenos, en los semi-buenos, en los malos o en los semi-malos momentos, como los Buzzcocks, como determinadas personas, como my dear India, todo un lujo que estén ahí.

Hoy puede ser un día glorioso merecedor del mejor homenaje con el mejor punk-pop, ese que destila optimismo, carácter, actitud y feeling, ese que estuvo oculto durante mucho tiempo y que después le salieron imitadores hasta debajo de las piedras, los cuales curiosamente casi nunca los citan entre sus influencias. Colorido, jovialidad, séptimo single de los Buzzcocks, se dice pronto.

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viernes 21 de enero de 2011

PAUL WELLER - (2008) 22 dreams



1. Light Nights - 2. 22 Dreams - 3. All I Wanna Do (Is Be With You) - 4. Have You Made Up Your Mind - 5. Empty Ring - 6. Invisible - 7. Song For Alice - 8. Cold Moments - 9. The Dark Pages of September Lead to the New Leaves of Spring - 10. Black River - 11. Why Walk When You Can Run - 12. Push It Along - 13. A Dream Reprise - 14. Echoes Round the Sun - 15. One Bright Star - 16. Lullaby Für Kinder - 17. Where'er Ye Go - 18. God - 19. 111 - 20. Sea Spray - 21. Night Lights


Estos 22 sueños de PAUL WELLER conforman a mi gusto uno de los discos con un halo de romanticismo más brillante que he escuchado en mi vida. Es como si este caballero británico tratara de reducir en 21 episodios perfectamente delimitados todo un proceso de atracción, cortejo, seducción, culminación y posterior evocación del recuerdo en lo que fue una pasajera pero inolvidable relación. Resulta curioso y habría que preguntarle a Mr. Weller el motivo por el que no coincide la cifra entre 22 sueños y 21 cortes del álbum. ¿Acaso exista en la recámara un sueño reservado para sus pensamientos más íntimos o el número 22 está destinado a otra vida?

“22 dreams” no es un disco fácil para esa gran cantidad de aficionados musicales que con el consumo masivo digital tienen urgencias auditivas y necesidades imperiosas de hallar la panacea o un remedio balsámico a las primeras de cambio. Tampoco es un trabajo regido por las cíclicas modas musicales. Se trata de un disco elaboradísimo, repleto de matices, y sobre todo muy maduro, donde se percibe la experiencia de un artista con una dilatada carrera a sus espaldas. Pero no del típico artista de gran prestigio tan común en nuestros días que se intenta perpetuar en el mundillo musical a base de publicaciones mediocres, sino más bien de un caso atípico de evolución basada en una íntegra y honesta dedicación a su trabajo, algo así como un referente que pudiera servir de ejemplo para envejecer musicalmente con la mejor dignidad. Asimismo, entiendo que el incombustible Weller puso toda la carne en el asador para la confección de este álbum. La participación en el mismo de artistas admiradores de su trayectoria como Noel Gallagher y Gem Archer de Oasis, el guitarrista de folk escocés John McCusker, Graham Coxon de Blur, Aziz Ibrahim de Stone Roses así lo atestigua, además de la ya frecuente colaboración de Steve Craddock, el fenomenal guitarrista de Ocean Colour Scene.

Aunque su carácter conceptual es evidente en un ecléctico repertorio de folk, rock, psicodelia, pop, ska, soul, jazz e incluso sonidos latinos, existen cortes que pueden brillar como diamantes individuales, entre los que se podrían citar “All i wanna do is be with you”, “Have you made up your mind”, “Empty ring”, "Invisible", “Why walk when you can run”, “One bright star”, "Where'er ye go", “Sea spray", etc. Además, esos misteriosos episodios instrumentales (de los que en su momento leí alguna inexplicable crítica negativa) tales como “Song for Alice”, “The dark pages of september...”, "A dream reprise", “Lullaby für zinder”, “111" o "Night lights" resultan a mi juicio el complemento ideal para la solidez magnética e hipnótica de toda la obra.

El primer detalle onírico (“Light nights”) es un cruce de miradas en la noche con una solicitud a la dama receptora para que acepte huir y amar hasta que amanezca. Después le revela que tuvo 22 sueños (“22 dreams”) y que ella se halla en el 21 para salvar su alma. El método del discurso seductor combina humildad y promesas (“All i wanna do (is be with you”) y ella ya le mira a los ojos (“Have you made up your mind”) mientras resultan inevitables los primeros roces y caricias sin pensar en el mañana. Se suceden las divagaciones y las conexiones químicas de alta intensidad (“Empty ring”). Los cuerpos flotan, todos los poros de la piel se abren, el mundo está parado (“Invisible”). Una música instrumental palpita al compás de los amantes (“Song for Alice”). Ella se fue al amanecer y él se retuerce de dolor al recordarla (“Cold moments”). Quizás con la primavera se olvide el sufrimiento del final del verano (“The Dark Pages of September Lead to the New Leaves of Spring”) pero el recuerdo está demasiado enterrado en su interior (“Black river”). Ya no escucha nada, sólo camina, mira las olas del mar (“Why walk when you can run”) y siente la invisible caricia de sus manos (“Push it along”). El sueño nº 21 se repite y quiere salvar su alma (“A dream reprise”). Ecos, más ecos, vueltas y más vueltas, todo gira (“Echoes round the sun”). Versos al viento, ella es la luz, sin ella no hay nada (“One bright star”). Unas notas de piano mecen sus pensamientos (“Lullaby für kínder”), unos arreglos orquestales hacen perder la noción del tiempo y al menos así puede soportar el dolor de su ausencia (“Where’er ye go”). Y cada noche reza a Dios (“God”), y cada noche susurran, gimen y retumban sonidos extraños (“111”). Entre sombras ruega ahora al Todopoderoso que le lleve consigo para ver su luz y su mundo (“Sea spray”) mientras una música angelical acompaña a los dos amantes en la oscuridad de la noche (“Night lights”).

A pesar de cierta aureola dramática que impregna este trabajo, se recomienda utilizar “22 DREAMS” como fondo acompañante para noches de roja pasión.

Posdata: este post ha sido realizado por cierto mandato kármico de my old kozmic brother Mr.Scott a quien le agradezco muchas cosas, entre ellas su insistencia para valorar positivamente esta obra maestra, un disco enorme, asombroso, imprescindible, envidia de la generación de su autor y de las posteriores, porque Paul Weller juega en otra liga, la liga de los viejos campeones, y él hace tiempo que es el líder.

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miércoles 19 de enero de 2011

THE JESUS & MARY CHAIN - (1987) Happy when it rains (12')



1. Happy When It Rains (Long Version)
2. Everything's Alright When You're Down
3. Happy Place
4. F. Hole

Jim Reid (vocals, guitar), William Reid (guitar, vocals), Douglas Hart (bass), John Moore (drums, rhythm guitar)


Aunque llueva o el cielo se encuentre encapotado, ya va siendo hora de que nos enfundemos las gafas de sol y reivindiquemos una vez más a THE JESUS AND MARY CHAIN, que falta nos hace en estos extraños tiempos que nos toca vivir, y así de paso también evitaremos un exceso de radiaciones ultravioletas.

Después de aquel escarceo de feedback titulado "Psychocandy" con el que se revolucionaron los cimientos del rock, un nuevo eslabón de esta cadena nos transportaba hacia tierras oscuras donde resultaba infalible aquella moderna reinvención del sonido velvetiano y muy especialmente de los ecos sesenteros californianos de los Beach Boys.

En circunstancias normales de valoración musical objetiva, el primer single del álbum "Darklands" titulado "Happy when it rains" debería haber sido una de las canciones del verano del 87 por su caracter innovador en aquellos momentos. No lo fue porque las excentricidades siempre triunfan en el mundillo musical y aquel verano fue, entre otras extravagancias, el verano del "Boys" de Sabrina (y de sus inolvidables castañas pectorales). Después, con el paso de los tiempos, ¿a quién coño se le ocurriría incrustarse un tapón auditivo y generar cierto rumor infundado de que en la década de los ochenta todo fue insustancial, vacío y superficial cuando la realidad es bastante distinta y el listado de bandas que marcarían las pautas musicales del futuro en casi todos los estilos es extensísimo? Lo que si que quedó claro es que a posteriori, le pese a quien le pese, y aunque no lo reconozcan ni sus propios deudores, ese latigazo de pop ruidoso de los Jesus & Mary Chain se convertiría en el molde donde se mirarían al espejo multitud de sonidos y de bandas que inevitablemente tenían que llegar.

Entre los otros temas que se incluyeron en este doce pulgadas destacan ese otro azote de ruido melódico llamado "Everything's alright when you're down" y ese ejercicio de onanismo portentoso titulado "Happy place", cercano al utópico estado de bienestar absoluto.

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lunes 17 de enero de 2011

Sidney Lumet - (1953) DOCE HOMBRES SIN PIEDAD



Título original: Twelve Angry Men (12 Angry Men)
Director:
Sidney Lumet
Guión: Reginald Rose (Teatro: Reginald Rose)
País: EE.UU.
Año: 1953
Género: Drama
Reparto:
Henry Fonda, E.G. Marshall, Lee J. Cobb, Jack Warden, Robert Webber, Ed Begley, Martin Balsam, John Fiedler



Un jurado compuesto por 12 personas tiene que dictaminar la inocencia o culpabilidad de un chico de 18 años acusado del asesinato de su padre. En una primera votación el jurado nº8, el arquitecto David (Henry Fonda), apuesta por la inocencia del muchacho tras tener dudas razonables a pesar que todas las pruebas le remiten a su culpabilidad. Un complejo proceso de ir pensando, razonando y hablando del que conseguirá primero que le escuchen, después que piensen, y después que cambien de opinión. Sólo un hombre será capaz de convencer a los otros once con personalidades muy diferentes:

-Jurado nº1: Martin Balsam, el entrenador de fútbol y moderador del grupo.
-Jurado nº2: John Fiedler, un banquero conciliador.
-Jurado nº3: Lee J. Cobb, un padre que ha perdido a su hijo, y que muestra su intolerancia y dolor como algo personal.
-Jurado nº4: E.G. Marshall, hombre listo y correcto que gracias a frotarse la nariz cambia su opinión.
-Jurado nº5: Jack Klugman, un hombre criado con una infancia difícil, ayuda a plantear la duda de la navaja.
-Jurado nº6: Edward Binns. Pintor que ayuda a plantear la duda del tren y siente cierta cercanía por los ancianos.
-Jurado nº7: Jack Warden, un estúpido que sólo le interesa el béisbol del que tiene entradas.
Jurado nº 8. Henry Fonda, artífice de toda la discusión.
Jurado nº 9. Joseph Sweeney, el anciano perspicaz, que será el primer apoyo de David.
Jurado nº 10. Edward Begley, un hombre lleno de perjuicios.
Jurado nº 11. George Woskovec, el caballero de buenas maneras y bigote.
Jurado nº 12. Robert Webber. El publicista presumido y veleta.

Reparto y director de lujo que inició con éste su debut, tuvo cuatro candidaturas a los oscars, incluyendo la mejor película en 1957. Y es que se trata de una fascinante cinta de suspense de un drama judicial, donde apenas el interior de una sala sirve de escenografía para toda la película y una cámara muy cercana que nos muestra cada pequeño gesto de los actores, creando una tensión en la atmósfera acrecentada por el calor existente en la sala. Fotografía de los planos sudorosos a cargo de Boris Kaufman, ganador de un oscar por su trabajo en "La ley de la calle" de Kazan, y música de Kenyon Hopkins.

(Este texto ha sido remitido para su publicación por Vinti, nuestra intensa colaboradora y comentarista).
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viernes 14 de enero de 2011

THE KINKS - (1965) Till the end of the day (single)


1. Till the end of the day
2. Where have all good times gone


Ray Davies (vocals, guitar)
Dave Davies (lead guitar, vocals)
Mick Avory (drums)
John Dalton (bass)

Sabroso aperitivo por las dos caras de este single antes de la publicación del Lp "The Kink controversy".

Sin menospreciar el prolífico listado de fundamentales canciones sesenteras de los KINKS, y mucho menos la maravillosa intensidad melódica de "Till the end of the day", canción que probablemente fue de vital importancia como una de las puntas de lanza para desarrollar el powerpop más orfebre de principios de los setenta tal y como reflejaron con su versión los fundamentales Big Star, si tuviera que decidirme por mi canción preferida de esta banda británica, con el permiso de "Lola" no dudaría en escoger "Where have all the good times gone". Casualmente coincido con el criterio de Bowie en sus elecciones del "Pin ups" publicado en 1973. Además, creo que es una de esas canciones que deberían servir de ejemplo educativo a muchos ciudadanos porque mirar atrás puede implicar nostalgia pero ello no es ninguna deshonra.

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miércoles 12 de enero de 2011

THE WEDDING PRESENT - (1987) George Best

1. Everyone Thinks He Looks Daft 2. What Did Your Last Servant Die Of? 3. Don't Be So Hard 4. A Million Miles 5. All This and More 6. My Favourite Dress (album version)7. Shatner 8.Something and Nothing 9. It's What You Want That Matters 10. Give My Love to Kevin 11. Anyone Can Make a Mistake 12. You Can't Moan, Can You?


David Gedge:voz,guitarra
Peter Solowka: guitarra
Keith Gregory: bajo
Shaun Charman: baterista

Hacía ya mucho tiempo que quería realizar una entrada sobre este disco y tras la última conversación con Mr.Dibud me animé a ello. Se trata del primer disco de la banda de Leeds, THE WEDDING PRESENT, y como se puede apreciar en la portada está dedicado al futbolista llamado GEORGE BEST, también conocido dentro del mundo futbolístico como "El quinto Beatle". Este irlandés fue uno de los que hizo grande al Manchester United, consiguiendo diversos títulos defendiendo esa camiseta. Reiros de las declaraciones que hace actualmente el mister del Real Madrid ya que las de GEORGE BEST eran mucho mejores, como por ejemplo "...si hubiera nacido feo, nadie hablaría de Pelé...", "...gasté mucho dinero en mujeres, licor y coches. El resto lo desperdicié...". Cosas así es lo que hizo que el bueno de George estuviera siempre en el candelero, eso y su gran afición a las mujeres, drogas y alcohol que fue lo que le llevó a su muerte.

Puestos en antecentes del señor que encontramos en la portada, del disco hay que decir que junto a "Bizarro" son las dos obras claves de este grupo, descarga de guitarras acompañado del vozarrón de David Gedge, hoy todavía al frente de la banda. El disco en sí es una oda al amor y al desamor, al amor y al odio a tu pareja, como por ejemplo el tema que abre el vinilo "Everyone thinks he looks daft" en la que nos cuenta la rabia que uno siente cuando habla de su ex-novia o en "What Did Your Last Servant Die Of?" que nos canta lo que nos ronda por la cabeza para poder cortar con la novia, o en "A million miles", una verdadera joya de canción donde encontramos los sentimientos de alguien que se acaba de enamorar. Como digo son canciones de gente enamorada y de gente desencantada, algunas de ellas en tono autobiográfico, con letras sarcásticas y también profundas. Disco que no puede faltar en la discoteca personal y en el archivo histórico woodyjaggeriano. Si además tenéis oportunidad de verlos en directo no lo dejeis pasar, vale la pena.

(Este texto ha sido remitido para su publicación por Voro, nuestro colaborador alternativo).
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domingo 9 de enero de 2011

THE CRAMPS - (1980) Songs of the lord taught us

1. TV Set
2. Rock on the Moon
3. Garbageman
4. I Was a Teenage Werewolf
5. Sunglasses After Dark
6. The Mad Daddy
7. Mystery Plane
8. Zombie Dance
9. What's Behind the Mask
10. Strychnine
11. I'm Cramped
12. Tear It Up
13. Fever

Lux Interior: vocals, Poison Ivy: guitar, Bryan Gregory: guitar, Nick Knox: drums

Año 1980 después de Cristo. Nos situamos a finales del mes de marzo del mencionado año en Sacramento, la capital del estado de California en E.E.U.U.

Se han repartido invitaciones a lo ancho y largo del planeta Tierra. En ellas figura el siguiente texto: “Lunes 31 de marzo de 1980 a las 24:00 horas, cementerio de Sacramento, THE CRAMPS en concierto”. En el reverso de la misma aparece la imagen de una cripta junto a un plano para la localización del lugar del evento.

No cesa de llover. Ni los más viejos del lugar recuerdan una tormenta de tanta duración y con tamaña intensidad eléctrica. Uno de los ancianos, tachado siempre en su barrio de loco visionario, dice que la tormenta se debe a ese concierto de unos tipejos llamados The Cramps, pero nadie le hace caso.

Pero ¿quiénes son esos Cramps? Cuentan que ocho años después vuelven desde Nueva York a la necrópolis donde hicieron por primera vez el amor un tal Erick Purkhiser y Kristy Wallace (conocidos artísticamente como Lux Interior y Poison Ivy). Los diarios relatan que con sus versiones de “Surfin bird” de los Thrashmen, “The way i walk” de Jack Scott, “Domino” de Roy Orbison, “Lonesome town” de Ricky Nelson y esa composición propia titulada “The human fly”, han devuelto el interés por los orígenes del rockabilly y por el garage de los 60. También se dice que en una de sus actuaciones en un sanatorio mental consiguieron poner a bailar y hacer felices a todos los enfermos psíquicos, terapia con la que algunos de ellos pudieron reinsertarse activamente a la sociedad. Además, ciertos sectores ya los consideran como el mayor bastión de un revival muy genuino de los estilos anteriormente indicados, denominado a tal efecto psychobilly, el cual proliferará con carácter de culto durante la década de los 80. Asimismo, otros rumores también se aventuran en afirmar que estos Cramps no son humanos sino vampiros, hombres-lobos o incluso muertos vivientes.

Es noche de luna llena. Tres velas alumbran tenuemente el escenario. Una sombra comienza a realizar una especie de ritmo tribal. Acto seguido un foco ilumina el contorno de esa oscura silueta. Es Nick Knock que aporrea con firmeza su batería. Un segundo y un tercer foco marcan las progresivas entradas de las guitarras. Primero la distorsionada e infernal de Brian Gregory, y después la sugestiva e hipnótica de Poison Ivy. Con una atípica originalidad, parece ser que aquí no hace falta bajo que valga. Al compás de los primeros acordes, un tipo con tupé de dimensiones superiores a un par de palmos agarra el micrófono y vocifera: "...Ladies and gentleman, The Crampsssssss!!!..." El espectáculo está servido. Un cuarto foco se dirige hacia la cara de una especie de poseído y perturbado cantante llamado Lux Interior. Está sonando “Tv set”.

Los espectadores miran atónitos el acontecimiento. Entre los mismos se hallan caras conocidas tales como el cantante y productor Alex Chilton, ex-lider de Big Star o The Box Tops, o el ejecutivo musical Miles Axe Copeland, hermano del batería de The Police, los cuales comienzan a dudar si esto pudiera ser una nueva visión sideral a medio camino entre Link Wray y Rocky Erickson de los 13th Floor Elevators. Nada más lejos de la realidad porque todos los focos se dirigen ahora hacia el satélite natural de la Tierra mientras estos espectros rescatan y ejecutan a velocidad de vértigo el “Rock on the moon”, uno de los dos únicos singles que Jimmy Stewart & The Nighthawks grabaron a finales de los 50. Esto es rockabilly a tumba abierta y lo demás son cuentos chinos.

No hay tregua. El señor Lux Interior reclama toda la atención al mutarse en líder de despojos y desperdicios humanos en “Garbageman”. Menuda osadía la suya, que corra la sangre porque aquí hay un gamberro capaz de enterrar el punk, el rockabilly, la psicodelia y el garaje con sus mismas armas.

Estremecedor. Bryan Gregory luce una sonrisa perversa mientras los focos iluminan sus extraños colmillos. Suena “I was a teenage zombie” y Lux salta de un amplificador a otro cual si fuera un animal salvaje. En la adolescencia fue un hombre lobo pero ahora se desgañita proclamando que es un monstruo. Algunos asistentes se miran petrificados unos a otros.

Con “Sunglasses after dark”, un tema que le iría al pelazo a algunos de los films de Tarantino, llega el delirio. Vaya versión espasmódica que se cascaron del clásico de Dwight Pullen aunque yo lo único que veo aquí es a Link Wray y su instrumental “Fastback”.

“The mad daddy” es rockabilly primitivo, sucio, salvaje, canibalesco, una maravilla. Pero con “Mystery plane” no se quedan cortos con sus estridencias que van desde la psicodelia hasta los Stooges o los Ramones.

Vamos con “Zombie dance”. Ni un puto ni un santo muerto es capaz de quedarse estático y no abrir sus lápidas para menear el esqueleto.

Con “What’s behind the mask” se divisa lo que se avecina. Por fin, loado sea el Santísimo Omnipresente. La hiedra venenosa succiona sin contención. Gloriosa versión del “Strychnine” de los Sonics. Ya iba siendo hora. Había tenido que transcurrir una década más un lustro para que alguien se acuerde de que hubo un grupo maravillosamente troglodita, maestros y abanderados del mejor garage-rock.

Ahora ya todos los asistentes pueden corear al unísono “I’m cramped”, claro que sí. Orgulloso desde su tumba debió sentirse Johnny Burnette con la tremenda versión de ese clásico del rockabilly llamado “Tear it up”, pero no menos orgulloso se sentiría el mismísimo Elvis Presley cuando escuchara desde el más allá su adaptación del “Fever”, original de Little Willie John.

Después, la concurrencia volvió a sus casas entre calambres, contracciones y espasmos. Muchos pensaron si aquello fue real y les invadió el temor. Otros comprendieron que este grupo era una rara avis de la naturaleza y se compraron al día siguiente el vinilo de “SONGS THE LORD TAUGHT US". A partir de ese momento, esa minoría de raros adolescentes aprendió a masturbarse también con los malditos y con los clásicos ocultos del rock&roll por culpa de aquellas canciones que los Cramps les enseñaron. Se dice pronto. Cramps forever!!!

Posdata 1: este texto está inspirado en los “Cuentos de la Cripta” del ilustrador francés Serge Clerc, perteneciente a aquellos tiempos en que las viñetas de un comic y el rock&roll sucio y honesto iban de la mano.

Posdata 2: se recomienda elevar volumen para gozar auditiva y visualmente de los siguientes cuatro videos:


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viernes 7 de enero de 2011

PREMIO 'PLEASANT DREAMS' (27-12-10)


Con el final del 2010 llegó la tradicional cita de los "Warehouse Of Rock Awards" (véase anterior enlace) en su 35ª edición. Este espacio fue galardonado con el premio "PLEASANT DREAMS" a la Calidad y Excelencia Cósmico-Chispeantes. Resultó un enorme honor en primer lugar por proceder de quien procede, pero también por esas connotaciones ramonianas de reivindicación de ese disco de los Ramones que fue infravalorado en cierta encuesta que tuvo lugar en estos lares. Mientras depositamos la apreciada estatuilla en nuestra sala de trofeos, felicitamos desde aquí al resto de blogueros premiados y mandamos miles de agradecimientos interestelares a nuestro kozmic brother Mr.Scott. Y ahora, que suene "We Want The Airwaves" de los Ramones, porque es lo que toca, of course.

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