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jueves 28 de octubre de 2010

MERMELADA - (1979) Coge el tren



1. Coge El Tren 2. Encrucijada 3. Publicidad 4. Dime Cual Es Tu Comisión 5. Las 6 De La Mañana 6. Espero Que Puedas Ser Feliz (I Wish You Would) 7. Sintonía 8. Boogie Del Pantano 9. Bebiendo Y Bailando 10. Es Mejor Así 11. Dame La Botella 12. O.M. 13. Cantando Blues 14.- Marta


Javier Teixidor (guitarra, voz)
Daniel Montemayor (bajo)
Antonio Yenes (batería)
Javier Encinas (saxo tenor)




Españoles todos (o bastantes de los que lean el presente panfletillo en forma de pregón):

A los que vivís bajo nuestro cielo y a los que impulsados por otros estímulos o vocaciones estáis más allá de nuestras fronteras, deberíais saber que existió un grupo musical llamado MERMELADA, el cual comenzó llamándose Mermelada de Lentejas, y que quizás dejaron a un lado esa exótica combinación con la planta herbácea por su alta concentración de nutrientes.

Buena parte de nuestra juventud, que no conoció horas amargas del pasado y que sabe el color del wáter donde caga Mick Jagger, la cantidad de púas del cepillo con el que se acicalaba el tupé Elvis Presley o el dibujo de las sabanas donde fornicaba Lennon con Yoko Ono, y que conoce New York y nunca ha visto Teruel, debería saber que nuestra historia cuenta con episodios inolvidables y grandiosos, y que, en el mejor de los casos, pueden resultar más interesantes para muchos que el asedio al Alcazar de Toledo y la defensa heroica y patriótica del Coronel Moscardó.

Es mi deseo ilustraros con este pedacito de nuestra gran historia donde se recopilaban los dos temas del primer single de Mermelada de 1978 titulados “Dame la botella” y “Marta”, muy recomendables de escuchar acompañados de un chupito de ginebra, así como los de un segundo más exitoso formado por “Coge el tren”, “Dime cual es tu comisión”, “Es mejor así” y “O.M.”, y que junto al resto de temas nuevos completaron este trabajo, su primer larga duración. Entre esas novedades resultaban peculiares y llamativas las adaptaciones de “Encrucijada” respecto al mítico “Crossroads” de Robert Johnson, y “Espero que seas feliz” del “I wish you would” de Billy Boy Arnold, dos de los padres del blues más clásico.

“Coge el tren” era pues un disco de rhythm&blues macarroide, obrero y proletario, dirigido a trabajadores asalariados, y doloroso para ejecutivos de corbata, renegados del rock&roll, políticos corruptos y demás especies en vías de abundante desarrollo. Era un trabajo que pudo haberse gestado en la suciedad de algún pantano, fue ejecutado con rabia y contenía un fuerte sabor a whisky de taberna de la mejor calidad para paladares selectos. Su sonoridad se podía ubicar a caballo entre bandas nacionales como Burning y Los Elegantes, y pertenecieron en los primeros tiempos al llamado “Rollo” y más tarde a la “Movida”. Además, aquel toque castizo de armónica y acordeón acometidos con ímpetu trepidante aportaba enorme originalidad a su discurso sureño. Pero lo más importante de todo era que contribuía en la lengua de Cervantes a conocer la actitud en el blues de gente como Johnny Winter o el Brian Jones de los primeros Stones (siempre recordaré que por culpa de este disco indagué hace muchos años en los orígenes del blues).

Como bien dijo en una ocasión mi buen amigo el Enano (a quien le dedico el presente pasquín porque me apetece) antes de ser devorado por un gran mamífero artiodáctilo que habitaba en rios y lagos del Africa subsahariana, “lo realmente meritorio es que se trata de un disco de rock'n'roll clásico y blues en español del año 1979, y que además suena mucho mejor de lo que ahora pretenden sonar algunos que van de auténticos”.

“Las 6 de la mañana” sería el single que se extraería de este álbum, un tema digno de escuchar cargadito cuando empieza a amanecer. Además es importante reseñar que sus dos temas instrumentales “Sintonia” y “Boogie del pantano” son un primor.

En definitiva, españoles casi todos, todavía hay tiempo para untarse de mermelada y coger este tren, a ser posible el de las tres y diez. Y después a soplar.

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lunes 25 de octubre de 2010

THE ROLLING STONES - Encuesta discografía


Entre los 2.903 lectores y visitantes que durante los primeros 20 días del mes de Octubre del 2010 realizaron 5.607 visitas a las diversas subpáginas de este espacio, se recibieron un total de 88 votos (cada voto podía elegir una o varias opciones) en una encuesta sobre los mejores álbumes de la discografía de los ROLLING STONES, con el siguiente resultado:




1º STICKY FINGERS (1971)
59 votos (67%)
2º EXILE ON MAIN ST. (1972)
54 votos (61%)
3º LET IT BLEED (1969)
39 votos (44%)

4º AFTERMATH (1966) 
32 votos (36%)
5º THEIR SATANIC MAJESTIES (1967)
21 votos (23%)
6ª SOME GIRLS (1978)
20 votos (22%)

7º BEGGARS BANQUET (1968)
19 votos (21%)
8º GOATS HEAD SOUP (1973)
16 votos (18%)
9º TATTOO YOU (1981)
15 votos (17%)
10º IT'S ONLY ROCK 'N' ROLL (1974)
14 votos (15%)
11º THE ROLLING STONES (1964)
12 votos (13%)
12º BETWEEN THE BUTTONS (1967)
8 votos (9%)
13º UNDERCOVER (1983)
8 votos (9%)
14º EMOTIONAL RESCUE (1980)
7 votos (7%)
15º VOODOO LOUNGE (1994)
7 votos (7%)
16º DECEMBER'S CHILDREN (1965)
5 votos (5%)
17º BRIDGES TO BABYLON (1997)
5 votos (5%)
18º 12 x 5 (1964)
4 votos (4%)
19º OUT OF OUR HEADS (1965)
4 votos (4%)
20º A BIGGER BANG (2005)
4 votos (4%)
21º BLACK AND BLUE
3 votos (3%)

22º Nº 2
2 votos (2%)
23º DIRTY WORK
0 votos (0%)
24º STEEL WHEELS (1989)
0 votos (0%)
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jueves 21 de octubre de 2010

THEATRE OF HATE - (1982) Westworld

Autor publicación: VENTILADORCULAR

1. Do you believe in the westworld?
2. Judgment hymn
3. 63
4. Love is a ghost
5. The wake
6. Conquistador
7. The new trail of fears
8. Freaks
9. Anniversary
10.The klan

Kirk Brandon (vocals), Jonathon Werner (bass), Stan Stammers (bass), Simon Werner (guitar), Billy Duffy (guitar), Jim Walker (drums), Luke Rendle (drums), Nigel Preston (drums), John Lennard (saxophone)



Con total seguridad, en 1982, Mick Jones barruntaba el final de The Clash. O tal vez sospechaba que, con "London calling" (1979) y "Sandinista" (1981), la banda que lideraba junto a Strummer, había tocado techo. Puede que, sencillamente, hubiera comenzado a sentir la necesidad de liderar algún proyecto desde el tendido.

Lo único cierto es que, ese año, Jones se convierte en el cerebro (aunque también colaborara a la guitarra) de una banda de talentosos jóvenes rebeldes, ansiosos por entrar de lleno en la escena post-punk, y que, con KIRK BRANDON a la cabeza, logran adquirir cierto protagonismo con el álbum "Westworld", de intensos mensajes políticos, en la línea de otros combos como ANGELIC UPSTARS, siendo el éxito del single "Do you believe in the Westworld", añadido a la fuerte influencia de Mick Jones, lo que les facilita el pasaporte para salir de gira con THE CLASH.

Este "Westworld", es un disco bien trabajado desde todas sus aristas, con un logrado sonido imbuidos de un acentuado misticismo y un brillantísimo BRANDON cuyos lamentos se extienden en segundos eternos en los que su voz parece a punto de romperse en mil pedazos. Con el piano, guitarra, bajo, batería y clarinete tendiéndose ante sí, en elegantes y a la vez angulosas y milicianas melodías, como una sutil alfombra de seda. Como un afilado cuchillo acariciándote con cinismo el cuello.

Destacadísimos son, además del mencionado "Do you believe in the westworld", "Judgment hymn" o "The klan".

El despecho punk, cierto gusto por los acordes glam y hardrock y un fuerte misticismo donde se dan encuentro lo humano y lo épico, de la mano de la más esplendorosa new wave, sumados al gusto y la atracción hacia gigantes como JOY DIVISION y la seductora imagen de BRANDON, hacen de THEATRE OF HATE una banda más que cautivadora, que finalizaría sus días entregada a la música siniestra. Otro proyecto de excelencia que acabaría engullido por las drogas y las estafas de su discográfica.

Posdata: Si el lector de este texto está interesado en una visión más psicodélica y torreónida de este disco puede pinchar AQUÍ.


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martes 19 de octubre de 2010

ALASKA Y LOS PEGAMOIDES - (1980) Horror en el hipermercado (single)



1. Horror en el hipermercado
2. El hospital
3. Odio




Olvido Gara 'Alaska': voces
Nacho Canut: bajo, teclados
Carlos Berlanga: guitarra, voces
Ana Curra: voces, teclados
Eduardo Benavente: bateria



En una especie de ejercicio autorreflexivo, hablar de Alaska y los Pegamoides en nuestros días conlleva cierto peligro. Decir que existe alguna canción de esta banda que supera con matrícula el transcurso de los tiempos pudiera ser objeto del menosprecio, la marginación e incluso un desproporcionado lanzamiento de huevos, tomates o algún artefacto hiriente. Y es que atrás quedaron aquellos remotos años donde se valoraba con mayor respeto los gustos o los malos gustos de los prójimos, y donde el purismo y el integrismo no era la nota predominante.

Conservo más o menos la misma opinión de antaño respecto a esos temas excesivamente comerciales y cargantes como “Bailando” y otros muchos más a los que era inevitable que la edad iba a maltratarlos, otros que cumplieron y cumplen su cometido de pop facilón y sintético, de guateque, divertido y sin mayores pretensiones, como pudieran ser “Horror en el hipermercado” u “Odio” de este primer single, y cuatro temas furtivos que a mi juicio superaban la media de los Pegamoides como “No sé por qué”, “Llegando hasta el final”, “Vertigo” y muy especialmente “El hospital”, incluido en la cara b de esta mencionada primera publicación, y probablemente la canción más hermosamente triste de la historia del pop patrio. Compuesta y cantada a duo con Alaska por Carlos Berlanga, el hijo del mítico cineasta Luis García Berlanga relataba con amargura el dolor de los que entran y salen de un centro médico y de los que se aferran a los últimos suspiros de vida con el sufrimiento derivado de la ingesta de fármacos que afectan a la respiración, al sistema nervioso o al sistema cardiovascular. Fue versioneada por Enrique Urquijo y Los Problemas en su brillante primer álbum de 1993 con su grupo paralelo a Los Secretos, en donde tenía, entre otras, la buena costumbre de rendir tributo a amigos con algunas de las mejores canciones del pop español.


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viernes 15 de octubre de 2010

BETTIE SERVEERT - (1992) Palomine

1. Leg
2. Palomine
3. Kid's Allright
4. Brain-tag
5. Tom Boy
6. Under the Surface
7. Balentine
8. This Thing Nowhere
9. Healthy Sick
10. Sundazed to the Core
11. Palomine (small)

Carol Van Dyk (voz, guitarra), Peter Visser (guitarra), Herman Bunskoeke (bajo), Berend Dubbe (batería).




“¡¡¡Uy, que perrito más mono en ese fondo rojo, es precioso!!! Con una portada de este tipo debe tratarse de un disco infantil”. Error primero: las apariencias engañan y el perrito de la portada esconde uno de los discos más brillantes de la década de los noventa.

“¿Bettie Serveert? ¿No había un libro autobiográfico con ese título de la mítica tenista holandesa Betty Stöve que alcanzó gran prestigio en la década de los setenta? ¿Será la susodicha Betty que se ha lanzado al mundo de la canción?”. Error segundo: las apariencias engañan y lo único que tienen en común es el lugar de origen y que la inspiración de ese nombre procede del mencionado libro. Por cierto, cuidado con la ternura de su vocalista Carol Van Dyk, una de esas mujeres distintas, atractivamente sencillas, capaces de romper algún corazón apurado y de las que a mí me pueden quitar el hipo.

“¿Holandeses? Uhmmm, no sé que puede aportar de interesante un grupo de los Países Bajos”. Error tercero: las apariencias engañan, el precio a pagar musicalmente por no ser paridos en las Islas Británicas o en Estados Unidos salvo escasas excepciones es el de pasar relativamente desapercibidos a nivel internacional, amén de que Holanda es un país del que debieran aprender otras sociedades europeas en muchos aspectos.

Sin más errores iniciales que impidan valorar con suficiente objetividad, se puede decir que “Palomine”, el primer álbum de BETTIE SERVEERT, es una jodida maravilla. Así, sin más paliativos, una joya oculta y maldita en la historia del rock con la que se iniciaría una trayectoria admirable y honestísima, aunque en cierto modo la sombra de este disco se convirtiera en una losa.

“Palomine” habla en líneas generales de los primeros contactos del amor o de la amistad, de esos cosquilleos e ilusiones perecederas que forman parte de una primera visión que se modifica con el natural desarrollo de esos mismos valores afectivos. Musicalmente cruza de forma sobresaliente mundos velvetianos con raíces del maestro Neil Young más eléctrico, a los que les añade ciertas pinceladas poperas de luz alternativa cercana a Pretenders o a los R.E.M., y que los lleva a ser dignos representantes del mejor y más renovador sonido independiente de su época a pesar de que nunca gozaron de un reconocimiento generalizado.

El resultado final es que no hay ningún tema sobrante en este trabajo. “Leg” espera tres minutos de tensión velvetiana hasta desatar una tormenta de guitarras tipo Crazy Horses capaz de sacudir cabezas mientras se mantienen los ojos cerrados. “Palomine”, el tema que da título al álbum guarda los patrones de la anterior llegando al culmen de la perfección épica desgarradora. “Kid’s allright” es un pelotazo irreverente de pop inmortal. “Brain tag” es una balada conmovedora que actúa de contrapunto para darle un nuevo impulso al disco. “Tom boy” no desentonaría en absoluto si estuviera inmersa en una obra maestra como el “Grand prix” de los Teenage Fanclub. “Under the surface” duele, te da y te quita, pura pasión. “Balentine” contiene cierta dulzura pop que se camufla con retales pérfidos y malévolos. “This thing nowhere” es un cruce de melodías que aprisionan. “Healthy sick” es el rescate distorsionado que realizan del tema de Sebadoh. “Sundazed to the core” actua de broche final con radiante intensidad y emotividad.

Nunca es demasiado tarde para valorar esa brecha abierta en la que una mujer y su banda velvetizaron al viejo maestro canadiense y descifrar lo que se esconde detrás de ese perrito tan mono de la portada. Y después a la vitrina de los grandes.


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miércoles 13 de octubre de 2010

Duncan Jones - (2009) MOON

Autora publicación: VINTI

Título original: Moon
Director:
Duncan Jones
Guión: Duncan Jones, Nathan Parker
País: Reino Unido.
Año: 1983
Género: Ciencia-ficción
Reparto:
Sam Rockwell, Kaya Scodelario, Matt Berry, Malcolm Stewart, Benedict Wong, Dominique McElligott, Robin Chalk, Kevin Spacey




Un astronauta llamado Sam Bell (Sam Rockwell) es enviado a controlar la excavación minera de helio-3 en cara oculta de la luna por período de 3 años. Aislado de la sociedad, del mundo, sólo tiene por compañero al robot GERTY, cuya voz en VOS es la de Kevin Spacey.

Contento porque su regreso a la tierra se va a producir en breve, detecta una serie de fallos e inconexiones que inician una trama intrigante bajo las órdenes del novel director Duncan Jones o Duncan Zowie Heywood Jones, es decir, el hijo de David Bowie.
Y aunque no hace uso de su apellido, o de actores consagrados para lograr la fama, a mi no me hubiera parecido nada mal que el astronauta se llamara mayor Tom y sonara el space oddity de fondo.

Fallos de comunicación, un regreso que no llega, una incipiente mala salud, unas alucinaciones, unos clones, un odio-amistad,…una trama que va increscendo y bien hilvanada creando una muy intrigante atmósfera lunar combinada con una estética de bellas imágenes futuristas al más puro estilo odisea 2001 y sin apenas efectos especiales.

La película a pesar de su bajo presupuesto ha sido galardonada con los premios BAFTA y Sitges 2009. Y sobre todo, muy recomendable.
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lunes 4 de octubre de 2010

THEM (1964-1966): los primeros rugidos del León de Belfast

Tributo woodyjaggeriano a la discografía de los primeros THEM con Van Morrison, una de nuestras fundamentales debilidades para el bienestar emocional (véase video).

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