
Ahí va un breve repaso de una jornada históricamente regeneradora, reconstituyente, revitalizante y reconfortante con algunas de las bandas que sonaron.
LOS CORONAS: con un estilo minoritario de moda demuestran que con el transcurso de los tiempos se encuentran en un escalón por encima del resto de bandas nacionales de surf-rock instrumental.
THE MEANIES: demasiado ruido para la situación de nuestros actuales pabellones auditivos.
SEX MUSEUM: Grandiosos. Después de tanto tiempo sin verlos en directo, gratísima sorpresa, están en plena forma. Si fueramos objetivos y no hubiera existido el deseo voraz de ver los grupos que cerraban la edición, lo mejor del festival sin lugar a dudas. Hubo consenso.
THE MUFFS: el vestido de la casa de la pradera acabó semi-convenciendo al Reverendo y al Pirata, y eso es mucho. No sé, dudas y más dudas.
HOODOO GURUS: por fin. Adoradísimos en la zona de Levante, el respetable se entregó en cuerpo y alma. Estos dinosaurios australianos, a pesar de los kilos y la caída del cabello, todavía están en la pomada. Aunque la mayoría del repertorio giró sobre sus obras maestras "Stoneage romeos", "Mars needs guitar" y "Blow your cool" se echaron de menos un puñado de perlas fundamentales.
REDD KROSS: apoteósicos a pesar de las dudas del Reverendo y del Pirata. El punto perfecto para regenerar neuronas en fase de deterioro. Desmelene con lo mejor de su trilogía básica. De menos a mas o de más a menos, la gran cabeza del cartel de este evento por méritos propios.
Aprovechamos el presente para saludar a los amigos (que nos queden) después de un paréntesis por motivos que no vienen al caso. Salud.



























