1. Dealing with the devil 2. Flame of love 3. Cry for me baby 4. Till i kissed you 5. What am i gonna do 6. Once more 7. Wild about my lovin' 8. No turning back 9. End of the world 10. Y'hoo 11. Don't do me no wrong 12. Forever you and me 13. Bring my cadillac back 14. Lovey dovey lovely one 15. Let us sing
- Imelda May: Vocals
- Al Gare: Bass
- Steve Rushton: Drums
- Darrel Higham: Guitar
- Dave Priseman: Trumpet
Lo reconozco y no voy a ocultarme. He sido atrapado por esta mujer. Desde los tiempos de mis apreciadísimos Stray Cats a mi posterior pasión por los Fabulous Thunderbirds no había logrado que mis huesos se calaran tanto por sonidos cercanos al injerto entre rock&roll clásico, rockabilly, blues, jazz y swing, mérito debido al descubrir meses atrás a esta bella dama en espacios blogosféricos como Blasroute 66, Ringo dixit o Rockland. Merci beaucoup.
Abrumado además por los abundantes elogios leídos sobre su álbum del 2008 titulado “Love tattoo”, existen una serie de aspectos que llaman poderosamente la atención al indagar en los orígenes de este etéreo ángel llamado IMELDA MAY y de su exquisito primer trabajo “No turning back”, a mi juicio incluso superior al antes mencionado popularísimo “Love tattoo”. En primer lugar es de destacar que la dama en cuestión es curiosamente irlandesa aunque se nota que ha tenido que mamar como mínimo de clásicos fifties americanos de la relevancia de los Sres. Presley, Cochran o Vincent. Acto seguido creo que es imprescindible destacar que además de sus extraordinarias dotes vocálicas, la diva en cuestión se encuentra arropada por una excelente banda que da sensación de ser muy experta en estos menesteres.
Por lo visto, “No turning back” fue publicado en el 2003 con su nombre de soltera Imelda Clabby. No satisfecha con su resultado, en el 2005 fue regrabado íntegramente ya con su nombre artístico Imelda May. Todo ello se realizó con considerables cambios en los arreglos del mismo hasta convertirlo en un maravilloso paseo revitalizador del mejor rockabilly con guiños jazzísticos, el cual bebe de fuentes clásicas como Billy Holiday o Wanda Jackson y modernas tales como Brian Setzer Orchestra o Big Bad Voodo Daddy
Este espíritu celestial se convierte en una descarriada gatita maullando como nadie temas como “Dealing with the devil”, “Cry for my baby”, “Wild about my lovin’”, “No turning back” (apuesto a que Brian Setzer, Lee Rocker y Slim Jim Phantom disfrutarían de lo lindo con el tema que da título a este álbum), “Bring my cadillac back”, “Lovey dovey lovely one” o “Don't do me no wrong”. Continuando de paseo por el álbum en cuestión, el bendito ángel nos desgarra con pasión en “Flame of love”, “What am i gonna do” o “Let us sing”, nos divierte al conseguir que coreemos al unísono ese estribillo de “Y'hoo”, nos absorbe en un estupendo dueto con el guitarra Darrel Higham en “Till i kissed you” y sobre todo consigue cautivar los más rocosos corazones en temas como “Once more”, “End of the world” o “Forever you and me”. Desde aquí envío mi más sincera enhorabuena con sana envidia para el posible afortunado al que Imelda le susurre en sus oídos alguna de las baladas que forman parte de este excepcional trabajo.
























































