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miércoles, 16 de julio de 2014

THE JAYHAWKS: palabras mayores (El Loco, 15-7-14)


La verdad es que eso de comenzar las ansiadas vacaciones estivales asistiendo a un concierto de los Jayhawks lleva implícito afirmar con la boca grande que se inician amenas, con buen pie. El directo de los de Minnesota es un valor seguro, un auténtico regenerador neuronal y, en un momento determinado, el mejor de los refrescos ante el imperante y agobiante calor levantino.  

THE JAYHAWKS venían sin Mark Olson pero con el resto de la troupe, encabezada por el orfebre Gary Louris, a continuar la mini-gira veraniega por España (Riaza -Segovia-, Barcelona, Valencia y Nigrán -Pontevedra) con el objetivo de recordar a los privilegiados asistentes de esos cuatro emplazamientos que existieron tres discos en los que no participaba el mencionado Mark ("Sound of lies", "Smile" y "Rainy day music", de 1997, 2000 y 2003 respectivamente) donde había material suculento por doquier, como se dice por estos lares "para dar y vender".

Lleno hasta la bandera en la Sala El Loco de Valencia, entradas agotadas como debe ser al tratarse de uno de los mejores grupos de rock en el último cuarto de siglo pero, por encima de todo, un lujo poder ver a un grupo de este calibre en un recinto que por sus dimensiones tiene un aforo relativamente limitado.

Cada uno de los miembros puso las gotas oportunas y necesarias para demostrar cuanta grandeza atesoran, una magnitud que abandera la mejor escuela emocional. Si Karen Grotberg puso con sus teclas y con su voz la mejor de las compañías, Marc Pelman fue junto al fichaje de la mandolina el que aportó la elegancia y el equilibrio. Y si Tim O'Reagan demostró que además de ser un crack con las baquetas es un magnífico vocalista, Kraig Jarret Johnson de los legendarios Golden Smog fue un invitado de lujo mientras Gary Louris dejaba patente por enésima vez que posee una de las voces más emotivas así como una varita mágica a la hora de parir las melodías más artesanales y atractivas.

El buenrollismo reinante era perceptible entre abundantes muestras de mesura y solemnidad con detalles de aparente modestia, espontaneidad y cordialidad que intercalaron dentro de una impresionante sucesión de megatemazos, de esos que la inmensa mayoría de la concurrencia sabía que son perennes.

Vamos con la lista de imperecederos.

"All the night reasons" y los pájaros volaron alto, praderas, cielo y estrellas. "Queen of the world" y sirvió de resorte para contagiar al abundante y admirable colorido femenino allí congregado. "Jennifer save me", perlita acústica poco conocida a tener en cuenta. "Fools on parade", otra perlita más de tipo country oculta entre los bonus tracks de los días de lluvia. "If i only had a car", sorpresa Golden Smog con Kraig de capitán.

Más. "Stick in the mud" y algún fan se arrodilló. "It's up to you", melodía imbatible, y algún extraño cuento de humo dorado añadido como "Until you came". "Eyes of Sarahjane", ojazos y la gente a la que le gusta divertirse. "Life's ups and down", otra sorpresa desconocida, al menos para el que suscribe. "I'm gonna make you love me", para secar lagrimillas de los más entregados.

Más. "The man who loved life", fantasía. "Think about it", uh uhuhuhhhh, se veía venir. "Trouble" y las claves de tanta grandeza. "Stumbling in the dark", delicadeza, elegancia. "Angelyne", cosa bonita, bonita, bonita, pero bonita del tó.

Más. "Smile", pues eso, de oreja a oreja. "Somewhere in Ohio", ba-ba-ba-ba-ba..., al unísono. "Waiting for the sun", de carretera. "Bottomless cup" Tim al mando sin dejar las baquetas. "Haywire", vital, existencialista.

Más. "Dying on the vine", momento clímax. "Blue" recordando el cielo sobre la verde hierba. "Save it for a rainy day", para no olvidar. "Tampa to Tulsa", buff, canela fina. "Big Star", tenía que brillar.

Y más. "Revolution blues" y  Kraig coge la batuta en la playa de Neil Young. "I'd run away", no se podía escapar. "Tailspin", tan frágil como resistente en el tiempo

Más de hora y media de grandeza, de palabras mayores y de emoción. Estaba más claro que el agua, estaba cantado, son The Jayhawks.

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martes, 8 de julio de 2014

THE JAYHAWKS - (1997) Sound of lies

THE JAYHAWKS - (1997) Sound of lies - A

Es difícil hallar en los anales de la historia un año como 1997 donde la perfección melódica alcanzó cotas insospechadas. A los hechos me remito si cito obras maestras inagotables y vitalicias de la talla del “Ok computer” de Radiohead, del “Marchin’ already” de Ocean Colour Scene, del “Kontiki” de Cotton Mather, del “Show World” de Redd Kross, del “Songs from Northern Britain” de los Teenage Fanclub, del “Still Burning” de Mike Scott (supuestamente en solitario sin sus Waterboys), del Sound of lies de los Jayhawks, del “Blue sky on mars” de Matthew Sweet , del “I can heart beating as one” de Yo La Tengo, del “Joya” de Will Oldham,…, e incluso hasta Bob Dylan se sumó a la fiesta melódica con su espléndido “Time out of mind”. Cada uno en su estilo, cada uno en su parcela, sin rivalizar, unos más, unos menos, pero todos ellos con la melodía más orfebre por bandera. 

Para valorar en su justa medida la grandeza del Sound of lies no hay más remedio que hablar de datos biográficos y de momentos puntuales cronológicos sobre esta fundamental banda americana de Minneapolis, la ciudad más poblada del estado de Minnesota. Y es que el futuro no pintaba prometedor para los JAYHAWKS a pesar de haber facturado dos maravillas nunca suficientemente admiradas, reverenciadas o reivindicadas como “Hollywood town hall” y “Tomorrow the green grass”, del 92 y del 95 respectivamente. A Mark Olson, fundador de la banda, no le agradaban muchas cosas acerca del éxito y del negocio que rodeaba el mundillo musical pero sobre todo dejaba estos menesteres para dedicarse al cuidado de su mujer, afectada por una enfermedad neurodegenerativa. Por otra parte Gary Louris, el otro líder, compositor y vocalista, tampoco pasaba por su mejor momento personal debido a la separación y divorcio con su esposa aunque finalmente decidiría la opción de no tirar la toalla y asumir el mando. 

THE JAYHAWKS - (1997) Sound of lies - B
Se diga lo que se diga sobre Sound of lies, desde poco reconocido a disco de transición o caprichoso por parte de su principal compositor, es a mi gusto y juicio la gran obra de Gary Louris como artesano autor, la más profunda, la más sensible, la de mayor madurez lírica. Ojo, con ello no digo que es el mejor trabajo de los Jayhawks (o quizás sí), soy de los que piensan que el disco más sobresaliente de esta banda es el que se está escuchando en el preciso instante de hacerlo, el que suena en tiempo presente. Es lo que tiene una discografía ejemplar, sin morralla, esa que abandera la mejor escuela emocional. 

Nunca mejor dicho pues, el también arquitecto Gary Louris proyectó de forma introspectiva en su característico estilo musical las circunstancias personales de aquellos momentos, haciendo gala de una importante inclinación por la filosofía existencialista (a tener en cuenta su reconocida admiración hacia escritores como Unamuno). Al sabor agridulce, entre épico y melancólico, de sus composiciones, se añadiría una excelente producción y una elaboradísima retahíla de arreglos, tanto de coros como de complementos instrumentales por parte del bajista Marc Perlman, de la teclista Karen Goteberg, de la violinista Jessy Green, de la guitarra de Kraig Johnson o de Tim O’Reagan a la batería (al loro este último como compositor y voz solista enBottomless cup), y que vinieron a demostrar por parte de todos que el concepto de banda como tal se hallaba vivo y activo. 

Los “nuevos” Jayhawks abrían fuego para el Sound of lies con un temazo irresistible y arrollador gracias a su aumento gradual de intensidad. Amar la vida, vivir un sueño tan real escuchando un millón de historias. Difícilmente se puede superar una exquisitez suprema como ese primer corte titulado The man who loved life”

THE JAYHAWKS - Think about itA partir de ahí todas y cada una de las canciones que comprenden este “engañoso muro de sonido” comienzan a inocular su virus, a generar por ese contagio una intuición que crece en cada audición, la de necesitar un disco impecable con su original y mágico cóctel de pop y de country-rock, de esos que llegaron, se quedaron y ahí estarán hasta el día del juicio final. 

Problemas, lamentos, no todo en la vida es alegría, no todo en la vida es de color rosa, como en la maravillosa Trouble que probablemente contiene las claves del por qué, del cómo y del cuándo, unas claves que llevan consigo aprender a convivir con los inconvenientes y con las dificultades, a la búsqueda del sonido más dulce y del día más reluciente. 

La grandeza de Think about it” es tan nítida que no hace falta traducirla para adivinar que es un examen de conciencia. Ídem de lo mismo se podría decir de Poor little fish, de la que por cierto me atrapan esos coros en falsete tan setenteros. 

Por su parte hay tres temas que todo parece indicar un enfoque hacia la pareja. Si It’s up to you no es ningún reproche sino más bien una respuesta a la mujer amada, Haywire aparenta más una explicación mientras que Stick in the mud resulta un ruego, en conjunto algo así como las dudas frecuentes que suelen acompañar la ruptura con un ser querido. 

THE JAYHAWKS - Big Star
Big Star merece un punto y aparte. Ser una gran estrella algún día, la canción que podría haber sido un hit por sus connotaciones más comerciales. Me inclino a pensar que pudiera tener que ver con las apreciaciones de Mark Olson antes de dejar la banda y, aunque el tema de marras no tenga parentesco por resultado, en cierto modo parece también un homenaje de fondo hacia el mítico "So you want to be a rock 'n' roll star?" de los Byrds por contenido similar o hacia la banda de Alex Chilton por el título del mismo, ambas al fin y al cabo son algunas de las referencias destacables del sonido de los Jayhawks

El toque más sobrecogedor del disco, se podría decir incluso que dramático, es Sixteen down. Para colmo cuenta en los coros con el gran Matthew Sweet, cosa que de entrada podría resultar suficiente para considerar que estamos ante una notabilísima melodía. Y por supuesto dejo para el final mi preferida Dying on the vine, porque siempre hay una preferida, qué temazo más entrañable y más exquisito, cuánta clase posee este introspectivo cántico al miedo y a la soledad. 

No hay mejor sonido que el que es sincero, con mentiras o con lamentos, el disco al que más recurro de una de mis tres bandas favoritas de los últimos veinticinco años, se dice pronto. En el muro donde los Sound of lies colisionan y se producen ecos está la muestra de que es un trabajo imperecedero. Jayhawks!!!

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viernes, 27 de junio de 2014

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)

Asistir a un concierto de los ROLLING STONES a estas alturas de la vida no tiene una explicación lógica ni racional. Podría justificarse por el simple hecho, que no es poco, de que se se trata de una especie de rito, de costumbre, de ceremonia que encierra algo abstracto, por qué no decir metafísico. Entradas con precios abusivos, falta de material novedoso, repertorios que se repiten hasta la saciedad, Leiva de telonero (sí, si, el mismo que dijo que "hace muchos años tenían que haberse retirado, Mick Jagger parece una profesora de fitness"), etc. Ah bueno, y encima en un estadio de fútbol con lo poco que me gustan los macros (festivales o conciertos), donde se ponga un buen garito que se quite lo demás. Pero claro, hablamos de Sus Majestades, palabras mayores, están vivos y eso es mucho.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)
Y es que se podría decir que los Stones representan el hedonismo en todas sus acepciones, desde el placer más tangible y terrenal a la sensualidad más exagerada o lasciva, en cierto modo simbolizan el materialismo de la sociedad moderna aunque tampoco se puede decir que hagan ascos a los valores humanos más admirables. Se podría decir también que cabalgan como nadie lo ha conseguido a los lomos de los defectos y virtudes de una decadente especie humana. Quizás esté ahí la clave de que mantengan un status único, el que les permite llenar macroconciertos con una edad que circula alrededor de los 70 tacos cual si fuera una ideología, una religión, una doctrina, le pese a quien le pese la banda más grande de la historia del rock, sobre todo por la calidad que atesora un amplio legado, un currículum sin parangón.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)
El ansiado concierto del Santiago Bernabeu (digo ansiado porque las entradas se vendieron en un santiamén nada más salir a la venta) del 25 de junio del año en curso poseía un par de componentes paralelos que lo convertían en inexcusable, casi necesario para el que suscribe. A nivel general el cincuenta aniversario desde el primer álbum en 1964 de Sus Majestades, a nivel personal una promesa a la mayor de mis princesas (si vienen a celebrar el medio siglo y hay buenas notas, haremos el esfuerzo y allí estaremos, un profundo orgullo que el día de mañana pueda contar y recordar que "mi primer concierto..., yo vi a los Rolling Stones, a Sus Majestades con mi padre"). Pues eso, argumentos suficientes para que el esfuerzo se convirtiera en ánimo, y el ánimo en ilusión. 

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)
Pero dejemos de divagar que seguramente más de un lector del presente solamente le interese el setlist (aunque casi seguro que los fans más acérrimos ya habrán tenido conocimiento del mismo desde otros medios de comunicación) y, en todo caso, las sensaciones sobre el concierto. Lo dicho, comenzó el tal Leiva, tiempo que utilicé para atiborrarme de cerveza (por cierto, no me fijé si era la misma que la que anuncia en televisión) junto a mi querido y fiel Teniente Farelli mientras la family quedaba bien parapetada y a buen recaudo. Desde la barra se escucharon silbidos, también algunos aplausos y poco más, quizás sea eso de que por la boca muere el pez debido a sus declaraciones de antaño, el precio de una comercialidad exagerada, tener enchufe en "Los 40 principales" o similares, o qué se yo, que cada palo aguante su vela y, aunque su aportación a la calidad musical rocanrolera sea bastante ligera siempre podrá presumir de poder llenar el bolsillo, cosa que no está nada mal en estos tiempos que corren.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)Ladies and gentleman, The Rolling Stones. Un riff reconocible por la mayoría, comienza el espectáculo, "Jumpin' Jack Flash" y a partir de ese instante pocos dudaron que el arsenal no fuera a ser de traca con un elenco escogido que les permitió deambular por distantes momentos cronológicos de una extensa trayectoria.

De los noventa ahí estuvieron "You got me rocking", quizás el más rollingstoniano por excelencia del "Voodoo lounge" y el  "Out of control" del "Bridges to Babylon", un tema que en directo siempre posee ese plus de himno que exalta a los asistentes. Ahora bien, para himnos que apasionan y excitan a la masa un siempre calentorro y lascivo "Start me up", seguramente el tema más brillante y conocido de la mediocre etapa ochentera rollingstoniana.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)Respecto a la laureada década setentera de Sus Majestades las habituales en sus directos para delirio de la concurrencia: "It's only rock 'n' roll (but i like it)", "Tumbling dice", "Angie", "Brown sugar" o una "Miss you" que me pareció la interpretación más interesante de las cinco, con ese puntillo funk-disco-rock y una condición de protagonista en la sombra por parte de Darryl Jones como bajista que me pareció fabulosa.

Más cosas. "Doom a gloom" vino a decir que aquí estaban Sus Majestades, vivitos y coleando, con este nuevo tema extraído como single del "GRRRR!", el recopilatorio que acompaña de paladín a la gira del 50 aniversario dentro de lo que es una pauta habitual desde hace bastantes años. Mención especial también para el "Like a rolling stone", ignoro cómo fue la elección del mismo pero el caso es que la versión de Dylan fue el tema escogido por el público. Sea como fuere siempre un placer acompañar al unísono un ultramegatemazo de esa categoría.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)
Y más. La entrada al infierno entre llamaradas fue apoteósica aunque mi preferidísima "Sympathy for the devil" no fue la que más me entusiasmó, creo que le sobró parafernalia, o mejor sería decir que le faltó algo de entrega así como un resultado musical más rompedor teniendo en cuenta la importancia y notoriedad de la misma.

Lo mejor de la velada. No tengo dudas. Los temas pertenecientes a su etapa "Let it bleed" con ese olor y sabor a taberna rhythm&blusera. Hablamos de la fundamental "Honky tonk women", de "Midnight rumbler" (la mejor de la noche, espectacular, con un motivado Jagger a la armónica y una banda entregada a la causa con sensación de coherencia, consistencia y verdadero disfrute multitudinario), de la maravillosa "Gimme shelter" (con el vozarrón de Lisa Fischer que, aunque no sorprendió pues lleva dejando su impronta junto a los Stones desde 1995, consiguió llevarse al huerto a todo quisqui una vez más), o de un "You got the silver" con Keith Richards cogiendo la batuta, una vara que continuó alzándola en "Can't be seen" donde parecía que no llegaba pero al final eso, llegó.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)El broche final de los bises con ese sobresaliente toque soul en la majestuosa "You can't always get what you want", emocionante desde el inicio con el acompañamiento de la Joven Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid que emularon a la perfección el glorioso corte que cierra el ya mencionado "Let it bleed", un disco que este año cumple la friolera de 45 años. Y para finalizar, el tema más célebre de Sus Excelentísimas, "Satisfaction", y la pirotecnia de turno. Miré a mi princesa, rostro cansado, una mueca, una breve sonrisa, es muy posible que no valore todavía lo que había visto pero algo me decía que sentía satisfacción, la misma que la de todos los rostros que había alrededor.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)No creo que haya sido el mejor concierto de Sus Majestades que he visto, ni mucho menos. Es el turno de las críticas que se habrán cebado en lo de siempre, para todos los gustos, para todos los colores, desde las extremas que los colocarán en lo más alto de los altares como el concierto del año a aquellas que se mostrarán severas y rigurosas, que si el sonido no estuvo a la altura, que si ya no están para estos trotes, que si tal especializado los pone a caldo y luego le pone flores a otros de su quinta porque tienen más caracter de culto y menos popularidad, que si tal, que si tal, que si Pascual,... ¿Y qué coño más da? En ningún momento se arrastraron por el escenario, dejaron el pabellón alto, son los Rolling Stones, por enésima vez proclamados como Sus Majestades, las únicas que merecen devoción como tales (junto a los Reyes Magos de Oriente), están vivas, estamos vivos, podemos contarlo, eso es señal de alegría, eso es suficiente.

   * Crónica para el Espacio Woodyjaggeriano, el Exile SH Magazine y para la revista Makma.

Sus Majestades los Rolling Stones (Estadio Santiago Bernabeu, 25-6-14)

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lunes, 23 de junio de 2014

JACK WHITE - (2014) Lazaretto


Que JACK WHITE representa uno de los talentos más ingeniosos a nivel musical de los últimos años no creo que debiera ser objeto de debate. Otra cosa sería que guste más o menos, con detractores y partidarios casi a partes iguales, lo lógico cuando un artista es diferente y por tanto a su alrededor pulula un halo de polémica. 

Si tengo que mojarme lo haré ubicándome entre los partidarios. Ahora bien, tampoco es que bese el suelo que pisa el geniecillo de Detroit salvando los que considero sus grandes discos con los White Stripes, mención especial para el “White blood cells” y el “Elephant” del 2001 y 2003 respectivamente. 

Pero lo bueno de la evolución de este tipo es que es un artista que en cada trabajo arriesga con imaginación sin salirse excesivamente de un estilo propio definido, cosa que creo tiene mucho mérito. En ese desarrollo, en ese progreso, Lazaretto me gusta más que su predecesor, el debut en solitario “Blunderbuss” (sin desmerecer pero no me pareció a la altura de las expectativas depositadas), o que sus aventuras con Raconteurs o Dead Weather. 

Una vez agenciado Lazaretto y antes de lanzarme a despellejarlo con detalle me ha interesado imbuirme, o quizás intoxicarme, de los más variopintos artículos y comentarios en las redes sociales, desde los más críticos implacables que hablan de frustración en sus posibilidades a los más blandos o compasivos que lo ponen en un pedestal. Es curiosa la disparidad que despierta, creo que se le tiene ganas, en uno y otro sentido, y quizás se le mira demasiado con lupa. A mi juicio ni tanto ni tan calvo, en todo caso “un poco más tanto que calvo” y, lo que me parece claro, es que resulta bastante menos aburrido que la mayoría de publicaciones actuales que llegan a mis pabellones auditivos. 

Ahora bien, sin tratar de ser diplomático veo lógico también a sus opositores, hay que tener en cuenta que esos cortes que cabalgan entre el funk-punk, el rhythm&blues y el country cuestan entrar a muchos oídos, entre los que me incluyo.Lazaretto necesita para ellos un esfuerzo mayor, una insistencia de oportunidades que le permitan abrirse paso para quedarse como habitual artefacto musical acompañante. Y si finalmente se alinean las estrellas ahí queda la admiración hacia una grandiosa labor de producción y de arreglos con matices y ángulos que crecen y que lo convierten en uno de los discos con calidad más rompedores del año en curso. 

Las canciones que lo componen se podrían asociar en varios grupos, yo me atrevería a apostar por cinco. En un primero las más distorsionadas a base de funk y riffs de guitarra endiablados en onda zeppeliana como Three woman (mención especial a ese piano acompañante que parece heredar la vitalidad del Professor Longhair), Lazaretto, la instrumental High ball stepper” o That black bat licorice

En el segundo una preciosidad como Temporary ground”, el dueto con Ruby Amanfu en línea folk con el violín como firme paladín acompañante y al que se le podrían sumar a esa orientación de country-pop cortes como Entitlement o Want and able, mientras que en el tercero residiría el toque dramático, quizás pintoresco pero peculiar y original, que aparece en algunas canciones de la trayectoria del Sr.Gillis, como Would you fight for my love?, donde el protagonismo del piano se alterna con unos perversos y embrujados coros, o I think i found the culprit

En el cuarto, con Just one drink”, se evidencia claramente un acercamiento a los mejores Rolling Stones por los aires taberneros respecto al “Let it bleed” y, sobre todo, al desparpajo marca de Sus Majestades con el “Exile on main street”, mientras que en la quinta destacaría mi canción favorita del disco, Alone in my home, bellísima melodía cuyos juegos de voces la dotan de argumentos suficientes para estar entre mis canciones preferidas del año en curso. 

Insisto en que quizás lo más interesante de Lazaretto sea el esmerado detallismo que contiene, con un buen puñado de matices que se van descubriendo pacientemente. Dista de ser una obra maestra pero me parece un buen disco, bastante superior a la media de este año le pese a quien le pese y que, por encima de todo, tiene a su favor la valía de ser audaz.

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domingo, 22 de junio de 2014

Día de la música: Perro Muchacho y Grannies Band (Wah Wah, 20/6/14)

Día de la música: Perro Muchacho y Grannies Band (Wah Wah, 20/6/14)

De los primeros eventos que tenían lugar en la ciudad de Valencia con motivo del día de la música era el de la sala Wah Wah durante la noche del viernes 20 de junio del año en curso. Como protagonistas del mismo The Grannies Band y Perro Muchacho

Día de la música: Grannies band
Foto cortesía de El Joven
Algo tarde a la actuación de los primeros llegamos los miembros del batallón adscrito a este espacio que pudimos asistir a tan magno evento. Demasiadas "picaetas", demasiadas cervezas, demasiado rajar o debatir sobre clásicos y noveles del mundo del rock (Neil Young, Black Keys, Neuman, Rolling Stones,...) y poco mirar por donde transitaban las manecillas del reloj. 

Pero bueno, siempre se ha dicho que con el estómago lleno se ve y se piensa mucho mejor y aún así hubo tiempo suficiente para disfrutar de, más o menos, la mitad del concierto de The Grannies Band, el nuevo proyecto musical de Pepe García, David Campillos y José Montoro, conocidos en la escena local valenciana por haber sido miembros de interesantes bandas como Tent, Los Cangrejos, Scooters, Los Canadienses, Néstor Mir, Carolina Otero & The Someone Elses,…, y con el acompañamiento también para esta señalada causa de Rebeca Ibáñez (Uncle Son y Nestor Mir) y Ramón Manzaneda (Individual, The Basement). Mucha energía powerpopera y pubrockera con ese toque vocal que evocaba a clásicos. Fue un auténtico placer regenerador que se cascaran casi al final de su actuación una formidable versión del "No matter what", el ultramegatemazo que los Badfinger sacaron en 1970

Día de la música: Perro Muchacho
Foto cortesía de "El Teniente Farelli"
Y llegó el turno de Perro Muchacho, una banda por la que el que suscribe tiene un aprecio especial a nivel artístico y personal. Se trataba de dar rienda a su versión más eléctrica con un homenaje en toda regla a los clásicos de los setenta, desde el rock más vetusto al blues-rock más elaborado. Si recito el elenco de temas elegidos ya se puede imaginar más de uno cuánto se pudo disfrutar.

El comienzo instrumental con el Scuttle buttin’" de Stevie Ray Vaughan y esas embestidas guitarreras de Rafa "Canino" hizo predecir desde el primer instante que los allí congregados iban a gozar de lo lindo con el repertorio escogido.

Día de la música: Perro Muchacho
Foto cortesía de  Viktor "El Duke"
En un ritual de blues-rock fabuloso cayeron  Roll with me del albino Johnny Winter, dos temazos que no son precisamente de lo más conocido del nunca suficientemente reivindicado irlandés Rory Gallagher como "Philby" o "Secret agent", una tripleta zetazetatopera para quitar el hipo con Beer drinkers & hell raisers, Just got paidy (Somebody else been) shakin’ your tree(un inmenso placer especialmente esta última, una de mis preferidas con la que se abre el glorioso primer album de los barbudos tejanos). Más material selecto, el Please call home" de los Allman Brothers Band o el Why does love got to be so sad?” de Derek & The Dominoes. 

Día de la música: Perro Muchacho
Foto cortesía de "El Teniente Farelli"
A destacar a mi gusto como momentos más levitantes el paso del Fortunate son de la Creedence Clearwater Revival al She does it right del Dr. Feelgood, el preciosismo instrumental con el California sun de Dick Dale, el instante más íntimo y acústico del Love of my life de Queen, pero por encima de todo destacaría como tres momentazos inolvidables el pedazo de versión que se cascaron del "Fuckin' up" de Neil Young & Crazy Horses (con solo de guitarra intercalado del "Like a hurricane"),  una preparadísima y monumental versión del "Gloria" emulando a la mejor Patti Smith y esa apoteosis final con el Whole lotta love de Led Zeppelin.

Día de la música: Perro Muchacho
En definitiva, acabó la velada con un gran sabor de boca entre el personal dentro de lo que fue un homenaje a la música que tanto nos gusta, con un catálogo atípico de adaptaciones de los años setenta donde Rafa “Canino” (ex de Los Tramperos) puso la magia con su guitarra, Bárbara Arwen la exquisitez con su carisma y personalísima voz, Sergio “Perrín” el equilibrio con el bajo y Vicente “Metralla” la tralla con las baquetas, que no fue poca.

  * Si quieren saber más sobre la evolución de Perro Muchacho ahí va su fanpage: https://www.facebook.com/perromuchachorock

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miércoles, 18 de junio de 2014

THE MEN - (2014) Tomorrow's hits

The-Men-Tomorrows-Hits

Creo que el título del quinto disco de estos poco conocidos neoyorkinos va al pelazo con el contenido del mismo. Éxitos del mañana, o éxitos del futuro, o reconocimiento con el transcurso del tiempo. Casi me apostaría media uña de un pie.

No me extrañaría nada que como sucedió con buena parte de los grupos del que fue conocido por estos lares como “nuevo rock americano” ochentero y que considero mejor encaja como influencias del excelente Tomorrow’s hits de THE MEN, desde los Long Ryders a los Green on Red, pasando incluso por los primeros R.E.M. o los Dream Syndicate, obtuviera una mayor distinción y recompensa a toro pasado. Y digo esto porque Dark Waltz, Get what you give o Settle me down se aproximan con sobresaliente a los parámetros de aquel rock alternativo, con distorsión de guitarras, con actitud punk, con psicodelia, como por ejemplo de perlas imperecederas de Sid Griffin, Chuck Prophet, Dan Stuart, Steve Wynn,..., y de un sonido que no hace ascos a clásicos de la talla de Buffalo Springfield, la Creedence, los Crazy Horses o incluso los australianos The Saints en su primera época. Ídem de lo mismo para Another night pero ese temazo tiene más peculiaridades, no estaría nada mal que lo escuchara el Boss para intentar reorientar su carrera . 

The Men
Mención especial para Different days, el megatemazo del álbum que nos ocupa, un pildorazo powerpopero de alto calibre. Si continuamos con el orden consecutivo de los ocho cortes (suficientes, ni más ni menos) que lo componen, llegamos a Sleeepless, y ahí piano, guitarras y armónica llevan el sello del mejor Neil Young, se dice pronto. 

Otra referencia aparte a tener en cuenta es con todo merecimiento Pearly gates, más o menos entre Stooges y Replacements, rock and roll de pura cepa con orgía de teclados, vientos y guitarras anárquicas perfectamente cohesionadas, una concentración de vigor guitarrero que también transmite emoción en ese apoteósico final que es Going down

La energía no se crea ni se destruye, solamente se transforma, y este trabajo es una buena muestra de ello. Se lo dije a my Lord del Río Rojo y lo digo ahora por aquí, este disco tiene casi asegurado ser uno de mis preferidos del año en curso. Aprovecho también ahora para agradecer a my Lord del Cierzo que me descubriera en conversación privada un potente artefacto de esta calidad y enjundia, porque será de los que no nos abandone cuando lo haga el mejor de los desodorantes.

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domingo, 15 de junio de 2014

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)

A la mínima oportunitat em repetisc una altra vegada més i quantes faça falta, quasi com abans l'allioli de les braves en el sopar al bareto de torn durant la nit de l'esdeveniment. Em sembla un autèntic plaer que en aquests temps que corren en què molts són més del mateix, en què bona part del pop i del rock nacional (i per què no també internacional) semblen aburgesats, endormiscats, fins i tot insensibles i indiferents amb el món real, el del carrer, tinguem una banda de la categoria de SENIOR I EL COR BRUTAL que sap conjugar la qualitat artística i instrumental amb unes lletres cultivades i en prou casos impregnades d'una crítica social corrosiva. Major mèrit si cap té fer-ho en una de les llengües que cohabiten a l'actual Espanya i que, injustament, acaben sent més ignorades de lo normal en el món del rock (i per què no dir-ho també, en el món de la cultureta nacional wertiana). Per tant, de normalització poca però de satisfacció molta per als suficients que valorem positivament aquestes mostres d'aptitud i d'actitud.

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)
Els valencians de Senior i el Cor Brutal ja tenen un pòquer de discos que cal tenir en compte sense baixar el nivell, un número important que, gràcies a més la qualitat dels quatre, hauria de ser l'enveja de molts de la seva professió des de per example alguns que encapçalen cartells de festivals a altres que són reverenciats pels mitjans especialitzats com el més cool tot i que s'intuïsca que el seu llegat té data propera de caducitat per entrar de ple al bagul de l'oblit. Perquè la banda de Micalet Landete és un dels estendards del més selecte de rock valent, atrevit i elaborat del panorama actual. L'última prova d'això ha sigut el seu flamant últim disc "El poder del voler", el que es presentava davant de la parròquia, al meu gust fins al moment un dels dos millors àlbums nacionals del que portem d'any entre els que han caigut en les meves mans. 

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)
Hi havia ganes, moltes ganes, de veure com se les gastaven en la exhibició del seu nou directe, amb una aposta més elèctrica que aquella meravella acústica i conceptual de folk-rock que va ser el "València-Califòrnia" del 2013. 

Després del to acústic dels teloners amb Alberto Montero interpretant temes del disc "Puerto Príncipe" durant la vetllada del passat dissabte 14 de juny a la Sala 16 Tones de València, van començar Senior i el Cor Brutal netejant, tornant a ser verges, or pur, arrancaven amb "Ja era hora" de "L'experiència gratificant", el primer àlbum que van publicar l'any 2009. Poc després també sonaria una altra, valga la redundància, experiència gratificant però més desoladora:"L'animal". 

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)
Del plat fort de la nit "El poder del voler" van caure totes, l'ofrena al nou ric de l'Ajuntament "On t'has clavat", la peculiar història de "Cele", la incisiva i sarcàstica amb el rock'n'roll "Tancs" (llàstima que va a fallar el so en un tema d'aquest calibre), les desagradables cantineles per monsenyors i altres senyors de bon veure com "La bomba del plaer" o "Els professionals" (aquesta última en els bisos), els homenatges a "Lapido xicotet" o Eef Barzelay amb l'adaptació de "Roselleta" i, per descomptat, moments àlgids del festí entre la concurrència com "El cel de les Illes Caiman", eixe profilàctic de la dreta carnal en "Una nova política", el fabulós reclam a l'acció dels "Actes d'amor" o el tema que dóna títol al disc protagonista "El poder del voler" (allà va planejar aquesta espècie de sentència: "...el voler és lo que ens salva, el voler els executarà."). 

Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)
Com sorpreses per al que subscriu "El bar no tanca" o un "Agre" com adaptació d'un tema d'Els Pets. El final abans dels bisos seria amb tota una sala plena entonant la concisa i fraternal lletra de "València-Califòrnia", com si fóra un trajecte que ja abans havia inclòs "L'home que era ahir". A més també, entre els clàssics que van desfilar del 2011 no va faltar "Tots el ianquis que vull" o menció a banda a eixe agut i jocós final de "Gran"

És curiós que el que se li demana al rock no obtinga després un generalitzat suport per part de la majoria de mitjans o dels aficionats al rock. Sempre estarà l'excusa que és massa rock reaccionari. I què volem? És que Dylan no ho va ser? Beneïdes siguen les reaccions davant les accions i més si són de la talla de "El poder del voler", el nou disc d'un grup que és orgull d'un considerable sector minoritari del poble valencià, el de l'altra València, el que no guanya eleccions. La salvació està en el voler.

  * Para los amiguetes de este espacio que estén interesados en leer este artículo traducido al castellano pueden pinchar en la publicación del siguiente enlace del Exile SH Magazine: Concierto Senior i el Cor Brutal (16 Toneladas, 14-6-14)


El cel de les Illes Caiman | Senior i el Cor Brutal
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jueves, 12 de junio de 2014

CAMPER VAN BEETHOVEN - (2014) El camino real

CAMPER VAN BEETHOVEN - (2014) El camino real

A falta de pan buenas son tortas, o mejor sería decir buenas son galletas. Sí, porque la gran masa de la torta lleva consigo demasiada harina friéndose o cociéndose a fuego lento mientras que las galletas son pequeñas porciones con diversas formas, un poco lo que ofrece CAMPER VAN BEETHOVEN en su más reciente aventura titulada El camino real, once pequeñas partes que forman un itinerario dulce, grato y agradable. Ah, y si digo a falta de pan es porque algunos llevamos ya cinco años esperando un nuevo trabajo de los excepcionales Cracker, la banda que lidera también David Lowery junto a Johnny Hickman desde 1992. Concretamente la espera se remonta desde el “Sunrise in the land of milk and honey” del 2009. En fin, lo dicho, a falta de Cracker bueno es tener a los Camper.

CAMPER VAN BEETHOVEN - (2014)
En El camino real nuevamente el título parece un guiño al público latino, chicano o hispano pero sobre todo da la sensación de que los Camper han recuperado el mejor sonido alternativo californiano que tanto los identificaba. Lo que tengo claro es que mejora y mucho “La costa perdida”, el disco que editaron en el 2013 y que al menos a mí me decepcionó bastante en líneas generales. Ya puestos a ser críticos también superan en mi humilde juicio al “New roman times” del 2004. Eso sí, mención aparte de los últimos tiempos para aquel atractivo homenaje “Tusk” dedicado a los Fleetwood Mac en el 2002 con el que volvían a retomar este proyecto después de trece años

Evidentemente este nuevo trabajo no tiene a su favor el factor sorpresa de sus exquisiteces ochenteras, a destacar muy principalmente esa obra maestra absoluta titulada “Our beloved revolutionary sweetheart” pero se trata de un álbum que nos devuelve a la realidad, una realidad por la que esta publicación se halla por encima de la media actual y suena mucho más moderno y original de lo que algunos medios especializados tildan a otros tantos. 

El camino real está marcado principalmente por un meritorio cóctel campestre de pop, country, blues, música folclórica y norteña, se podría decir que más terrenal, más tangible, más sencillo que los inmediatamente anteriores. 

CAMPER VAN BEETHOVEN - (2014) El camino real 2
El consuelo o desahogo con un powerpop marca de la casa ante la melancolía intrínseca del violín acompañante se expresa en The ultimate solution”, “It was like that, when we got here”, “Classy damesand able gents”, “Camp pendleton (mi preferidísima), y Dockweiler beach (igual parezco un chiflado pero por la forma de cantar Mr.Lowery y en algún detalle más me recuerda a Ian McCulloch  con los mejores Echo and The Bunnymen). 

Es a partir de Sugartown cuando continúan los alientos ante la morriña y la nostalgia pero de una forma más sosegada. En esta segunda parte del trayecto real las melodías son más labradas, ello se corrobora en un medio tiempo como I live in L.A., en una balada in crescendo como Out like a lion o en la elegante distinción instrumental de Goldbase

Como colofón un toque country delicioso que podría evocar a The Band y que estaría formado por Darken your door y Grashopper. Con ellas finaliza un camino real, no por regio ni soberano ni imperial sino porque es un camino verdadero, autentico y eficaz, una vuelta al buen camino.

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miércoles, 11 de junio de 2014

GALAVERA - (2014) Dos y dos

GALAVERA - (2014) Dos y dos

Después de que en algunas ocasiones haya podido verles encima de un escenario tenía antojo de saber cómo se lo podían montar en estudio. Ese sonido tan peculiar, sumados arreglos, sumada producción, con más detalles de lo que puede ser la desnudez de un directo, me hacían presagiar que el resultado podría ser muy interesante. 

Y no andaba muy equivocado, ya puedo dar fe de ello. Dos y dos es el debut discográfico de GALAVERA, el dúo formado por Raúl Tamarit (más conocido por ser compositor, cantante y guitarra de Los Radiadores) y su mujer Vanessa Juan. Solamente por el nombre del dúo (inspirado a partir del de las dos hijas de ambos –Gala y Vera-) y por el título del disco la cosa ya pintaba de unas profundidades intimistas muy sugerentes. 

Pero lo que más me congratula de este proyecto es que ni suena al típico folk acústico cansino y aburrido que está al orden del día en muchas novedades musicales ni a esos parámetros indies que acaparan macrofestivales pero que aportan más bien poco para el día de mañana. Galavera suenan modernos pero con un poso rockero acústico rústico, algo así como si cruzáramos mi siempre amada “Chelsea girl” de Nico (no sé si me va la olla al pensar en la especial influencia de “I'll keep it with mine” a conciencia o por azar durante algunos pasajes del disco) con alguna banda de folk-rock americana en su vertiente más melódica, cual si fuera una especie de folk underground fresco y luminoso realizado en algún suburbio, en alguna boca de metro, donde se exploran ángulos excitantes diferentes, poco frecuentes. 

GALAVERA
En Dos por dos hay una carga emocional atípica basada en contrastes. La voz tosca, áspera, inquietante y enigmática de Raúl se vuelve más cautivadora con el acompañamiento al violonchelo de Vanessa. Son buenas muestras de ello Jueves, milagro, Sal y limón o ese toque más country de A la sopa boba y, por supuesto un No quiero volver a tu lado que contiene las claves del disco, en la que destaca esa recta final donde coge protagonismo tanto el acompañamiento percusivo por Sergio Devece como la trompeta de Sebas Martí

Mención especial para Te inventaré, mi preferida de este trabajo, de esas canciones ingeniosas con cierto poso de pop psicodélico que permiten transportar la imaginación del oyente. Asimismo supone una sorpresa grata Semana Santa con Vanessa en la voz principal. Se trata de una versión de una vieja maqueta inédita de Edu Fort, antiguo guitarrista de Una Sonrisa Terrible que falleció hace siete años, un tema que por sus connotaciones resulta inevitable asociar de algún modo a interesantes y ya legendarias bandas donostiarras como Family o La Buena Vida. 

Nos hacen falta cosas como Dos y dos, imaginativas, para poder reivindicar nuevos proyectos con calidad y verdaderamente alternativos de la música nacional. Ché, que no sea siempre todo tanto o más de lo mismo.

 * Se puede escuchar o comprar "Dos y dos" pinchando en el siguiente enlace: http://galavera.bandcamp.com/album/dos-y-dos

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lunes, 9 de junio de 2014

THE ORWELLS - (2014) Disgraceland

THE ORWELLS - (2014) Disgraceland

Lo avalaban su disco anterior “Remember when” del 2012 (quien no haya escuchado "Mallrats la la la" se está perdiendo un temazo punk-rockero de un par de cojones) y los EP’s del pasado 2013 “Other voices” y “Who needs you”. Las expectativas creadas hacia estos jovenzuelos de Illinois (Chicago) han sido superadas. Se puede decir ya alto y claro que estamos ante uno de los discazos de guitarras más interesantes de este 2014, uno de esos escasos artefactos sonoros que consiguen regenerar la media juvenil del panorama roquero internacional con calidad, dignidad, actitud e incluso algún brote de originalidad que los identifica a base de potencia y de un desparpajo tan natural como inusual. Bendita esta Disgraceland que lo veo muy, muy por encima de abundantes y cacareados productos indies con alguna connotación similar pero que al final resultan dichos productos para cuatro telediarios, es decir, material de usar y tirar, pan para hoy y hambre para mañana. 

The Orwells other voices
Lo tienen todo, desde un carismático y extravagante líder Mario Cuomo hasta cuatro fieras de mozalbetes acompañantes que consiguen dotar a la banda de un sonido implacable, energético, sin misericordia, con un potencial enorme, a mi gusto, insisto, de lo mejorcito que ha salido en las últimas hornadas de los últimos años, se dice pronto.

Entre los temas que se incluyen conocíamos algunos como ese trallazo descomunal titulado Blood bubbles, incluido en el mencionado “Other voices”, o la irresistible Who needs you, a medio camino ambas entre Kings of Leon, Weezer, Black Lips, los primeros Strokes o The Vaccines pero que por supuesto son herederas de clásicos del pop-rock alternativo, del garage o del punk, desde Pixies a The Clash. 

El anticipo oficial del nuevo disco de THE ORWELLS fue en marzo del año en curso con el videoclip de Let it burn, un tema que posee ese cautivador sonido que rememora lo más granado del punk-rock con ramalazos que podrían recordar a Stiv Bators y sus Dead Boys entre otros. Todo hacía presagiar que se avecinaba algo grande. Un mes después se presentaba el tema con el que abren fuego en el disco, Shoutern confort, auténtico pelotazo de punk, de underground americano y de new wave ochentera, y que nos evoca lo más selecto de las guitarras noventeras pero que a buen seguro tiene la bendición de los fans de Buzzcocks, de los de Long Ryders o de los de Dream Syndicate. 

La contudencia y el ímpetu se ve rubricada además en un paseo por las catacumbas del rock. The righteous one ha sido elegida como primer single, se trata de un latigazo que podría contar con el visto bueno de Kurt Cobain o de Black Francis. Idem de lo mismo ha sido para Dirty sheets, obús sónico seleccionado como segundo representante promocional del álbum. 

Más desaliñados himnos guitarreros que golpean el cerebelo son Bathroom tile blues y su pop adictivo, Gotta get down" como la mejor descendiente de los duendes malévolos del rock (los Pixies, claro), Norman cuyas guitarras me recuerdan y mucho el “Psychocandy” de los hermanos Reid, la arrolladora Always n forever o ese insuperable cierre vertiginosamente powerpopero de North ave

No es más de lo mismo, no es un coñazo aburrido y repetitivo, es punk-rock alternativo muy bien ejecutado. Beber, follar y rocanrolear, la típica mierda de siempre que nunca muere. Disgraceland posee ingenio, homogeneidad y mucha consistencia.

Señoras y señoras, jóvenes, jovenzuelos y jovenzuelas del mundo, atención a The Orwells y a su flower-punk porque llegan dispuestos a regenerar el circuito neuronal, tan necesitado de verdadera renovación como de certera rehabilitación. Aquí se podría evocar aquella frase de Ruben Darío que decía "juventud, divino tesoro..."

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